El artista, docente e investigador Raúl Cabello Sánchez, originario de San Juan del Río, Querétaro, quien falleció el martes 14 de julio, deja un legado de más de cinco décadas dedicadas a la enseñanza, la investigación y el desarrollo de la litografía en México.
Formado en la Academia de San Carlos, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Cabello se convirtió en uno de los principales especialistas de la disciplina gráfica en el país.

Desde 1971 inició su labor docente en el taller del reconocido Adolfo Mexiac y posteriormente impartió clases en la entonces Escuela Nacional de Artes Plásticas y en la actual Facultad de Artes y Diseño de la UNAM, donde formó a cientos de artistas.
Su trabajo trascendió las aulas
A lo largo de su trayectoria impulsó la investigación de nuevos procesos para la impresión litográfica, promoviendo el uso de materiales alternativos que ampliaron las posibilidades técnicas de esta disciplina sin abandonar sus principios tradicionales.
En 1975 fundó el Taller de Experimentación y Producción Gráfica, espacio desde el que desarrolló proyectos de investigación y producción creativa. Más adelante continuó esa labor en el taller Gráfica Espiral, donde siguió formando alumnos y perfeccionando procesos de impresión.
El maestro Cabello también fue autor del “Manual de litografía”, publicado por la UNAM, considerado un texto de consulta para estudiantes y especialistas interesados en el estudio de esta técnica.
Además de su actividad académica, participó en diversos proyectos de gráfica social y cultural. Durante la década de 1970 realizó numerosos carteles en serigrafía dedicados a causas de solidaridad internacional y colaboró con distintas iniciativas vinculadas a los movimientos sociales y culturales de América Latina.
Entre sus trabajos más conocidos se encuentra el diseño del logotipo utilizado por el Comité 68 Pro Libertades Democráticas, imagen que años más tarde sería retomada para el antimonumento del Movimiento Estudiantil de 1968, instalado en la Plaza de la Constitución de la Ciudad de México.
Mantuvo un vínculo con San Juan del Río
A pesar de desarrollar gran parte de su carrera en la capital del país, Raúl Cabello mantuvo siempre un estrecho vínculo con San Juan del Río, ciudad a la que regresaba con frecuencia y de la que hablaba con profundo afecto.
Su fallecimiento representa una pérdida para la comunidad artística y académica de México. Es una herencia que permanece en su obra gráfica producida, en las investigaciones que impulsó y, sobre todo, en las generaciones de artistas que encontraron en él a un maestro comprometido con la enseñanza y con la preservación de la litografía como una de las expresiones más importantes del arte gráfico nacional.
El Gobierno Municipal de su ciudad natal, presidido por el alcalde, Roberto Cabrera Valencia, lamentó “el fallecimiento del destacado litógrafo sanjuanense, Raúl Cabello Sánchez, quien fue uno de los principales especialistas en litografía del país”. Raúl Cabello Sánchez contaba con 85 años y las causas de su partida no han sido reveladas.
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