La iniciativa plantea garantizar servicios públicos y gratuitos de salud mental para las juventudes, crear un Sistema de Bienestar Emocional y convertir esta política en una obligación permanente del gobierno capitalino.
La Ciudad de México busca incorporar el bienestar emocional como un derecho humano en su Constitución, mediante una iniciativa de reforma que la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, enviará al Congreso local con el propósito de establecer como obligación permanente del Estado una política pública integral de salud mental.
La propuesta, anunciada durante el evento «Vida Plena, Corazón Contento. Cierre de Ciclo Escolar 2025-2026», pretende que el acceso a servicios de bienestar emocional deje de depender de programas sexenales y quede respaldado por un mandato constitucional. Según la mandataria, la iniciativa retoma recomendaciones formuladas por organismos internacionales como UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS) para fortalecer la atención preventiva desde las escuelas.
«Esta iniciativa responde justamente a la experiencia del programa Vida Plena, Corazón Contento y constitucionaliza recomendaciones internacionales formuladas por UNICEF y la OMS», afirmó Brugada Molina.
Bienestar emocional como derecho permanente
La reforma propone reconocer un nuevo derecho para las juventudes: acceder a servicios públicos y gratuitos de bienestar emocional, prevención, escucha, orientación, acompañamiento y atención psicológica, particularmente en los planteles educativos.
De manera paralela, el gobierno capitalino enviará otra iniciativa para crear el Sistema de Bienestar Emocional, un mecanismo que coordinará la atención entre dependencias, desarrollará redes comunitarias de prevención, fortalecerá la detección temprana de riesgos y establecerá protocolos para responder a emergencias emocionales.
El objetivo, explicó la jefa de Gobierno, es transformar el modelo tradicional de atención, que generalmente interviene cuando los problemas ya se han agravado, por uno centrado en la prevención, el acompañamiento oportuno y la atención comunitaria.
Especialistas en salud pública han señalado que incorporar estos principios a la Constitución otorgaría mayor estabilidad a las políticas públicas, al convertirlas en obligaciones permanentes para las administraciones futuras y no únicamente en programas gubernamentales.

Programa piloto atendió más de mil escuelas
La propuesta se sustenta en los resultados del programa Vida Plena, Corazón Contento, aplicado durante el ciclo escolar 2025-2026.
De acuerdo con cifras del gobierno de la Ciudad de México, la estrategia desplegó 200 especialistas en salud mental en mil 111 escuelas, donde realizaron más de 22 mil actividades dirigidas a estudiantes, docentes y familias.
Las autoridades reportaron que el programa benefició a más de un millón de personas, entre ellas 908 mil estudiantes, alrededor de 83 mil madres, padres y personas tutoras, así como más de 24 mil docentes.
Además, se efectuaron casi 13 mil acompañamientos individuales y se identificaron 147 casos de riesgo suicida. Los especialistas canalizaron a los beneficiarios para recibir atención especializada.
«Llegar a tiempo puede salvar vidas y evitar que el sufrimiento emocional se vuelva irreversible«, sostuvo Brugada Molina durante la presentación de la iniciativa.
El bienestar emocional gana espacio en la agenda pública
La reforma se presenta en un contexto en el que la salud mental ha adquirido mayor relevancia dentro de las políticas públicas nacionales e internacionales.
La Organización Mundial de la Salud identifica el suicidio como una de las principales causas de muerte entre adolescentes y adultos jóvenes a nivel mundial, mientras que UNICEF ha advertido sobre la necesidad de fortalecer la atención emocional desde las escuelas mediante acciones preventivas, redes de apoyo y servicios accesibles para niñas, niños y adolescentes.
En México, diversas instituciones públicas han ampliado durante los últimos años sus programas de atención psicológica, particularmente después de la pandemia de COVID-19, que incrementó la demanda de servicios relacionados con ansiedad, depresión y otros trastornos emocionales.
La iniciativa presentada por el gobierno capitalino se suma a esa tendencia al buscar que la protección del bienestar emocional tenga un fundamento constitucional, con independencia de los cambios de administración.
IAPA se transforma en IASAMA
Como parte del mismo acto político, Clara Brugada firmó el decreto mediante el cual el Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones (IAPA) cambia su denominación a Instituto para la Atención a la Salud Mental y las Adicciones (IASAMA).
La modificación amplía formalmente el ámbito de actuación del organismo para incorporar la atención integral de la salud mental junto con la prevención y tratamiento de las adicciones.
La secretaria de Salud de la Ciudad de México, Nadine Gasman Zylbermann, destacó que especialistas del programa mantienen presencia periódica en los planteles escolares para fortalecer la atención preventiva.
Durante el acto también participó la estudiante Fernanda Mendoza Aguilar, quien compartió su experiencia de vivir con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y ansiedad, y consideró que el acceso gratuito a servicios psicológicos contribuye a reducir el estigma asociado a los problemas de salud mental.
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