El Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF) no solo representa un punto de encuentro para cineastas y actores, también es un espacio que inspira nuevos retos profesionales. Así lo aseguró Moisés Arizmendi, quien confesó que, tras una amplia trayectoria en teatro, cine y televisión, uno de sus grandes pendientes es debutar como director cinematográfico.
En entrevista con los medios durante su paso por la gala en San Miguel de Allende, el actor reconoció que ha dirigido montajes teatrales, pero considera que ha llegado el momento de pensar en la pantalla grande, sin dejar de lado la actuación, disciplina que asegura sigue siendo su mayor pasión.
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El GIFF, un referente para las nuevas generaciones
Arizmendi calificó al GIFF como uno de los festivales cinematográficos más importantes del país y destacó el trabajo que ha realizado durante casi tres décadas para impulsar a jóvenes realizadores y abrir espacios de discusión sobre los retos que enfrenta la industria.
«El festival es un referente. Están Guadalajara, Morelia y Guanajuato. Lo que ha hecho Sara (Hoch), intentando poner sobre la mesa temas como la inteligencia artificial, la innovación o la contribución de las mujeres en la industria, es lo que le da ese valor».
El actor recordó que desde sus primeras ediciones el festival se distinguió por impulsar el trabajo de nuevos talentos a través de competencias de cortometraje, algo que, afirmó, mantiene vigente su esencia: «Es muy bonito venir a este festival por eso. Espero que sobreviva muchos años si Sara sigue haciendo el esfuerzo titánico que hace año con año».
Diversificar para no aburrirse
Actualmente, Arizmendi combina proyectos en cine, series y telenovelas, entre ellos la película «Bailando solo», junto a Alexis Ayala, y una nueva producción televisiva de José Alberto Castro, la telenovela “Tierra de amor y coraje”.
El actor explicó que diversificar su carrera ha sido una decisión consciente para mantenerse vigente y encontrar nuevos desafíos interpretativos: «Siempre intento hacer cine cuando la vida me da…Lo que intento es diversificarme: hacer series, hacer novelas, hacer cine, volver al teatro. En esa variedad está mi pequeño secreto para no aburrir al público y para no aburrirme yo como actor».
Aunque disfruta cada formato, reconoció que el teatro ocupa un lugar especial en su desarrollo profesional: «El teatro es el lujo que a veces la televisión paga. Es un laboratorio donde puedes explorar muchas posibilidades que luego les prestas a tus personajes de cine o televisión».
Un nuevo reto detrás de la cámara
Tras años frente a las cámaras, Arizmendi admitió que comienza a pensar en asumir un nuevo papel dentro de la industria audiovisual.
«He dirigido teatro, pero nunca me he puesto a producir. Lo respeto mucho; sé que lo que más me gusta es actuar y de lo único que sí me dan ganas es de dirigir».
Cuestionado sobre si ese paso sería en el cine, respondió con una sonrisa: «Sí, efectivamente. Me gustaría dirigir escena y luego dirigir cine». Mientras ese proyecto toma forma, el actor adelantó que también analiza participar en una nueva telenovela producida por Carmen Armendáriz, prevista para finales de este año.
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