México presenta una reducción del 43% en el número de localidades con casos de paludismo en 2026, en comparación con el mismo periodo de 2025, de acuerdo con la Secretaría de Salud, la cual agrega que ello es resultado de la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico oportuno y el control del mosquito transmisor implementados.
Esto significa que el país se encuentra actualmente en la fase de preeliminación del paludismo, registrando niveles históricamente bajos de transmisión local. ¿Existen obstáculos complejos para eliminar el parásito definitivamente?
El director de Enfermedades Transmitidas por Vectores del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (Cenaprece), Fabián Correa Morales, dijo que, actualmente, 31 entidades federativas se mantienen libres de transmisión de paludismo.
Respecto a los casos autóctonos, señaló que estos se concentran en localidades de la región Altos de Chiapas, donde se han registrado 44 casos durante 2026, cifra que representa una disminución del 47 % respecto a la misma semana epidemiológica del año anterior.
Búsqueda activa y tratamiento oportuno de casos
Con el propósito de consolidar la eliminación de la enfermedad en esa entidad, el Cenaprece implementará un operativo integral de control que reforzará la búsqueda activa y el tratamiento oportuno de casos, además de intensificar las acciones de control del mosquito transmisor mediante rociado residual intradomiciliario, aplicación de larvicida líquido en cuerpos de agua y nebulización con adulticida en sitios de reposo del vector.
El adulticida es un tipo de insecticida diseñado específicamente para matar insectos en su etapa adulta. El funcionario mencionó que la Secretaría de Salud garantiza el abasto de medicamentos para el tratamiento de las infecciones causadas por las diferentes especies de Plasmodium.
“Estos tratamientos se proporcionan de manera gratuita y bajo supervisión del personal de salud, con el fin de asegurar su eficacia y contribuir a interrumpir la transmisión”, subrayó.
¿Qué problemas hay para erradicar el paludismo?
Como parte de los avances alcanzados, se han entregado los certificados que acreditan la ausencia de transmisión autóctona de paludismo en Quintana Roo, Guerrero, Estado de México, Nuevo León y Veracruz. Agregó que estas certificaciones representan un paso fundamental en la estrategia nacional para alcanzar la eliminación del paludismo en 2030.
De acuerdo con especialistas del sector salud, a pesar del éxito en el control, hay obstáculos complejos para acabar con el parásito:
- Flujos migratorios: México registra el tránsito constante de migrantes que vienen de Centro y Sudamérica, además de otras regiones del mundo donde el paludismo es endémico. Este fenómeno reporta continuamente casos importados, incluyendo casos de paludismo de las cepas más peligrosas, como Plasmodium falciparum. Cuando alguna persona infectada llega a una zona donde no hay paludismo y allí habita el mosquito vector Anopheles, existe un importante riesgo de reactivación local.
- Hipnozoítos: La especie Plasmodium vivax produce una forma latente del parásito en el hígado denominada hipnozoíto, el cual puede estar «dormido» durante meses y hasta años sin mostrar síntomas y luego reactivarse en el paciente. Esto dificulta el seguimiento epidemiológico, y el portador puede volver a transmitir la enfermedad.
- Interculturalidad en regiones y acceso geográfico: Los núcleos de transmisión que persisten están en zonas rurales con difícil acceso geográfico y alta marginación, principalmente en Chiapas. Las viviendas dispersas y las diferencias lingüísticas, además de la desconfianza hacia los servicios médicos institucionales, retrasan la toma de muestras y el seguimiento de los tratamientos médicos.
Otros problemas comunes
La desaparición del paludismo de casi todo el territorio nacional implica que el personal médico de primer contacto en los estados del centro y norte del país no tiene familiaridad con los síntomas de la enfermedad, lo cual provoca diagnósticos erróneos o tardíos, confundiendo el paludismo con padecimientos como el dengue o infecciones respiratorias.
Asimismo, el mosquito transmisor Anopheles se reproduce con facilidad en zonas de vegetación densa y aguas estancadas limpias, como arroyos y estanques. El aumento global de las temperaturas y la alteración de los patrones de lluvia por el cambio climático ocasionan que los mosquitos se presenten en regiones de mayor altura donde antes no sobrevivían, ampliando significativamente el territorio potencial de contagio.
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