Cada sábado de agosto, el Centro Cultural Macario Matus Tlatelolco (CCMM) ilumina sus aulas para recibir a quienes deseen aprender a hablar, escribir y cantar en lengua zapoteca de la planicie costera que, según el profesor, trovador, físico matemático y traductor Feliciano Carrasco Regalado, goza actualmente de un “gran boom” cultural:

“Ha habido un notable auge porque mi idioma es dulce, tonal al cien por ciento y a los cantantes el interpretar en zapoteco les resulta muy atractivo. Ahora detectamos que surge también una promoción de mi lenguaje en el istmo de Tehuantepec y los cursos que doy en el Centro Cultural Macario Matus Tlatelolco, junto al maestro juchiteco Gilberto Ayax Velázquez Toledo, reflejan su trascendencia con mucha gente deseando aprender a bien hablar zapoteco y escribirlo. Se trata de una lengua milenaria que ha mostrado fortaleza y resistencia; además, entre hablantes del castellano y extranjeros en México, ellos revitalizan la musicalidad zapoteca a través de estos cursos”.
Cuando hace casi ocho años, la entonces jefa de gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum Pardo, le otorgó un diploma en el marco de la Primera Muestra Lingüística Indígena del Zócalo, por dos décadas de cátedra tanto en el Centro Cultural José Martí de la Alameda como en salones de Zoología y Zootecnia de la UNAM y el CCMM Tlatelolco, Feliciano Carrasco expresó:
“Si un pueblo o un país pierden una de sus lenguas nativas, muere una parte de su historia cultural y una forma diferente de su sabiduría, es decir, la cosmovisión de su cultura originaria. En síntesis, tratar de mantener una lengua es conocer otra manera de ver al mundo y de interpretarlo”.
Secretos zapotecas
Nacido en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, en noviembre de 1972, Carrasco Regalado ejemplifica la dulzura y musicalidad del zapoteco:
“Como es tonal, el secreto de esta lengua justamente radica en el poder entonar bien las palabras. Si digo “venda”, así como se escucha, quiere decir “pescado”; pero también puede ser “hermana”, “serpiente” o significar que ya llegué, dependiendo cómo vaya entonando la palabra”.

Carrasco fue uno de los fundadores del CCMM Tlatelolco, el cual lleva más de un par de lustros impartiendo cursos de mixteco, náhuatl y zapoteco. Su nombre rinde honor “al gran periodista, escritor zapoteca y enorme promotor de la lengua zapoteca” Macario Matus, quien falleció el 6 de agosto de 2009. Cuenta que fue su maestro y lo cataloga como “alguno de sus mejores hablantes”. Matos sabía el zapoteco de la Colonia, traduciendo a poetas universales. Cuando abrió un Centro Cultural en la Colonia Moctezuma y escuchó a Carrasco cantar, le dijo:
– Tú mantienes los tonos musicales, se escucha la parte nativa y dulce de esta lengua con tu voz, te voy a llevar al Centro Cultural José Martí de la Alameda para dar tus primeras clases de zapoteco.
El zapoteco en variante del istmo de Tehuantepec cuenta con montones de migrantes “por todos lados” y pertenece a la familia otomangiana; junto al mixteco conforma una de las dos lenguas que dominan en Oaxaca.
“Al igual que el maestro Gilberto Ayax Velázquez Toledo, estoy feliz porque ambos nacimos con esta lengua materna nuestra. En mi caso particular, yo crecí en la milpa y el mar, región de mis abuelos maternos que sólo hablaban zapoteco y esa fue mi mayor ventaja, pues los pescadores y los campesinos nada más hablaban en lengua zapoteca, nada de español”.
Su tío Domingo fungió como tutor suyo cuando Feliciano ingresó a la primaria a los 12 años y le ayudó a aprender poco a poco la lengua castellana en la escuela primaria. Zapoteco se dice diidxa (palabra, idioma o lengua) y zá (nube), por lo que poéticamente se trata de «la palabra de las nubes».
“Una manera de aprender zapoteco es a través de las canciones, si bien el maestro Gilberto Ayaz Velázquez y yo pretendemos que la gente no nada más hable esta lengua, buscamos que recupere la escritura para que sepan leerlo y así pueda aprovechar toda esta literatura escrita en zapoteca”.
El pasado sábado 8 de agosto, a las seis de la tarde, comenzó la plática de bienvenida al Curso de Zapoteco de la Planicie Costera en el CCMM, las inscripciones están abiertas dos semanas más para inscribirse. El CCMM se encuentra cerquita del Jardín Santiago, en el edificio Guanajuato de Santiago Tlatelolco, Almacenes 94, a un costado del Centro Cultural Universitario.
Intérprete traductor
Desde hace 18 años, Feliciano Carrasco Regalado ha trabajado como intérprete del zapoteco al español en los juzgados de distrito y fue uno de los fundadores en 2021 de la Universidad de las Lenguas Indígenas de México. Docente e investigador, coordina la Licenciatura en Interpretación y Traducción de Lenguas Indígenas:

“Tenemos el grandioso objetivo de profundizar en nuestra labor revitalizadora para apoyar el fortalecer los idiomas originarios, es una universidad que tiene en su corazón las lenguas indígenas para que los estudiantes egresados o que vayan a egresar, puedan regresar sus comunidades a ampliar esa labor de enseñanza y resistencia. La Licenciatura de Interpretación y Traducción es para contar con intérpretes en las audiencias legales con sus lenguas y eso es fundamental, faltan profesionales que puedan traducir diferentes tipos de textos científicos, literarios, jurídicos, etc. Hablamos de la primera universidad en toda América Latina”.
Ha traducido seis libros al zapoteco, uno sobre la reforma al artículo 2° Constitucional; igual “15 Días para Conocer México” y “El Plan de Ayala”; en este fue capacitado para manejar el castellano que se escuchaba de 1910 a 1921: “Dxa Guendariní’ xpiaani’ sica ni chigaca’ caa lu gui’chi’ xti’ Ayala (Guendarutiixhi diidxa’ lu diidxazá)”, con textos de Felipe Ávila, John Womack Jr. y Rubén Amador Zamora (INEHRM/INALI/FCE 2019). Su defensa lingüística y cultural se halla en la antología “Las lenguas toman la palabra”, invitado al Congreso en 2021 por Mardonio Carballo.
“El sentido del apoyo solidario forma parte del pensamiento colectivo de nuestra raíz cultural oaxaqueña, el cual, por más alejados que estemos de nuestra tierra, no es olvidado, sino acogido y reproducido, recordándonos que algún día también fue llevado a cabo por nuestros ancestros”.
Pero destaca a su traducción enciclopédica “fundamental” y la considera “como una Biblia”, dedicándole una década desde que se graduó como físico en la UAM Azcapotzalco: “Isaac Newton Philosophiæ naturalis principia mathematica”, conocida como “Principia” y que data de 1687. El inglés Newton lo publicó a instancias de su amigo Edmund Halley para difundir sus descubrimientos en mecánica y cálculo matemático. Una labor titánica…
Trovador de veras
La faceta más conocida de Feliciano Carrasco es la de cantautor. Ha grabado cinco discos rasgando limpiamente su guitarra y cantando bilingüe; acaso el más célebre CD sea “100 años” con su amigo poeta, narrador e indigenista Andrés Henestrosa (Ixhuatán, Oaxaca, 1906-DF, 2008).

A partir de los 14 años, Carrasco se ha dedicado a promover canciones originales con compañeros que interpretan en lengua zapoteca como Juan Jiménez, Eustaquio Jiménez Girón, Ángel Toledo o Luis Martínez Hinojosa. Estudió canto y solfeo con diversos profesores de la Escuela Nacional de Música, produciendo su primera grabación con “Beni” Gasca (su profesor de guitarra en la Casa de Cultura Azcapotzalco) en los arreglos: “Béere Léele, alcaraván”, una chilena donde brota la nostalgia de un ave que caracteriza su terruño. “Si la vida me permite” fue el segundo disco cual “declaratoria de identidad personal”, conforme expresó a Notimex. “Canto zapoteca” data de 2017, conteniendo obra del pintor Gastón de Gyves. Asimismo, una colaboración con el jazzista Amilcar Jiménez Juan y la poeta Celerina Patricia para revitalizar el mixe, el mixteco y el zapoteco.
Concluye:
“En una época muy creativa nos lanzamos como La Ola Zapoteca Susana Harp, Natalia Toledo, la poeta bennizá Irma Pineda Santiago y Tláloc Guerrero, intérprete de las canciones del istmo de Tehuantepec con un servidor. Nos íbamos de gira a otros estados, a Juchitán; ellas ya son funcionarias; pero si hay oportunidad nos reunimos a trovar en el CCMM.
“Con mi voz y mi guitarra sigo abriendo caminos y promoviendo mi identidad y la dignidad de mi pueblo. Estaré en el Zócalo de la Ciudad de México para la Fiesta de Pueblos y Barrios con varios músicos de la Escuela Nacional y la Superior de Música que me acompañan en mi proyecto Feliciano Carrasco y Los Alcaravanes. Y también varias presentaciones en el Centro Cultural Macario Matus, al que los invito muy cordialmente”.
(Si desea inscribirse al curso de zapoteco en el CCMM escribir a Feliciano Carrasco Regalado y al Centro Cultural Macario Matos vía inbox de Facebook, o pedir información al WhatsApp al número 55 27 51 96 43).
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