Por Ivonne Cárdenas y Maribel Islas
El regreso del gobernador provocó deslindes dentro de Morena y cuestionamientos opositores mientras la FGR mantiene abiertas carpetas de investigación.
El regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa provocó un amplio deslinde dentro de Morena y la denominada Cuarta Transformación, mientras PAN y PRI acusaron al mandatario de reincorporarse al cargo en medio de señalamientos de autoridades estadounidenses.
La dirigencia nacional de Morena negó haber tenido conocimiento previo de la decisión y se deslindó de la reincorporación, al considerarla una determinación personal del gobernador.
La Secretaría de Gobernación también señaló que el regreso fue una decisión personal. Precisó que la FGR mantiene abiertas carpetas de investigación relacionadas con las personas señaladas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Monreal pide a Rocha Moya volver a solicitar licencia
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, pidió a Rocha Moya reconsiderar su regreso y solicitar nuevamente licencia mientras concluyen las investigaciones.
Monreal sostuvo que la reincorporación fue una decisión personalísima y que no fue autorizada por el gobierno federal. El legislador consideró conveniente que el gobernador permanezca separado del cargo mientras las autoridades concluyen las indagatorias.
Citlalli Hernández y el Senado marcan distancia
Citlalli Hernández, dirigente nacional de Morena, afirmó que la reincorporación de Rocha Moya no fue consultada ni informada previamente a la dirigencia partidista.
La dirigente sostuvo que se trató de una decisión personal y recordó que dentro del movimiento nadie está por encima de la ley.
El Grupo Parlamentario de Morena en el Senado también evitó asumir como propia la decisión del gobernador.
La bancada señaló que el regreso corresponde a un acto “personal e individual” y que corresponde a las autoridades competentes continuar las investigaciones conforme a derecho.
Gobernadores de la 4T cuestionan la decisión
El deslinde alcanzó a 23 gobernadores de la Cuarta Transformación y a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada.
En un pronunciamiento conjunto, los mandatarios llamaron a Rocha Moya a actuar con “madurez y responsabilidad” y advirtieron que “la defensa y las decisiones de facción” atentan contra los principios de honestidad y lealtad que asumieron defender.
También señalaron que ninguna autoridad está facultada para actuar al margen de la ley ni para tomar decisiones unilaterales que afecten el orden constitucional o el diálogo republicano.
Al mismo tiempo, expresaron su “absoluto y categórico respaldo” a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien reconocieron como dirigente del proyecto de transformación.
Los gobernadores reivindicaron la unidad del movimiento frente a cualquier intento de división o personalismo y cerraron con el principio juarista: “Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie”.
PAN y PRI acusan impunidad
La oposición aprovechó la reincorporación para reforzar sus cuestionamientos contra Rocha Moya y Morena.
El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, anunció que su partido no reconocerá los actos del gobierno de Rocha Moya y reiteró su propuesta de desaparición de poderes en Sinaloa.
También cuestionó el estado de la solicitud de juicio político contra el gobernador y pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum pronunciarse sobre su regreso.
El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, afirmó que Rocha Moya y Morena se burlan de los sinaloenses al sostener que la FGR determinó que el gobernador no cometió ningún delito.
Senadoras priistas también cuestionaron la reincorporación y sostuvieron que los señalamientos estadounidenses permanecen vigentes.
Rocha Moya sostiene que no cometió ningún delito
Rocha Moya retomó este viernes la gubernatura después de 112 días de licencia, solicitada el 1 de mayo para facilitar las investigaciones derivadas de los señalamientos estadounidenses. Al anunciar su regreso, afirmó que la FGR informó que no existen elementos de prueba para sustentar su participación en una conducta penal.
El gobernador rechazó las acusaciones y sostuvo que regresó para cumplir el mandato para el que fue electo, cuyo periodo concluye el 31 de octubre de 2027.
Sin embargo, la posición de Gobernación establece que las carpetas de investigación de la FGR permanecen abiertas, por lo que el regreso de Rocha Moya no representa el cierre institucional del caso.
La reincorporación deja así un nuevo escenario político: Rocha reivindica su inocencia; Morena y distintos sectores de la 4T se deslindan de su decisión; y PAN y PRI la presentan como un signo de impunidad.
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