El miedo al dentista suele estar relacionado con el sonido de la fresa, la anestesia y el temor al dolor. Sin embargo, la tecnología láser ofrece una alternativa que puede utilizarse en determinados tratamientos odontológicos y que, de acuerdo con la especialista Lucía Guerrero Gudini, permite trabajar de manera más precisa en algunos procedimientos.
La doctora, especialista en Endodoncia y con más de 20 años de experiencia, explicó que el láser no es una herramienta que pueda utilizarse indistintamente para cualquier tratamiento. Existen diferentes tipos y cada uno requiere parámetros específicos, además de capacitación profesional para su manejo.
Lee: Italia y España son los destinos europeos líderes para los viajeros latinoamericanos, según estudio
¿Cómo funciona el láser dental?
Uno de los principales mitos que Guerrero Gudini encuentra entre sus pacientes es que el láser “quema” los dientes o las encías. La especialista explicó que se trata de una tecnología basada en luz y que su aplicación se controla mediante distintos parámetros, de acuerdo con el tejido que se va a tratar: “Es mentira que quema, porque muchos dicen que quema, no quema”, afirmó.
La odontóloga explicó que existen láseres destinados a tejidos blandos y otros que pueden utilizarse en tejidos duros, como los dientes. En el caso de las caries, señaló que la herramienta puede dirigirse hacia la zona afectada para retirar tejido dañado y reducir la presencia de bacterias, con el objetivo de conservar la mayor cantidad posible de tejido sano.
La literatura especializada también reconoce el uso de determinados láseres para el tratamiento de caries y destaca su capacidad de realizar una remoción selectiva del tejido desmineralizado; sin embargo, los resultados dependen del tipo de láser y de los parámetros utilizados.
Una alternativa para quienes temen al dentista
Para Guerrero Gudini, uno de los principales beneficios del láser está relacionado con la experiencia de los pacientes que sienten temor de acudir al consultorio dental: “El láser, para mí, es como un hijo, porque es, da muchas bondades, muchas cosas buenas al paciente, quita muchos traumas que los pacientes llegan con muchos traumas, salva piezas”, comentó.
La especialista relató que algunos pacientes llegan con experiencias negativas previas y con miedo incluso a sentarse en el sillón dental. En su experiencia clínica, quienes reciben tratamientos con láser pueden recuperar confianza y disminuir el temor asociado con algunos procedimientos.
También considera que esta alternativa puede resultar atractiva para los niños, particularmente para aquellos que todavía no han desarrollado miedo a los instrumentos odontológicos tradicionales.
“Los niños del futuro”, como los llama, pueden familiarizarse desde pequeños con una atención odontológica distinta, aunque la especialista subraya que cada paciente y cada tratamiento requieren una valoración individual.
La evidencia disponible ha encontrado que algunos tratamientos con láser pueden reducir el dolor y la necesidad de anestesia en determinados procedimientos, aunque los estudios también señalan que la calidad de esa evidencia ha sido variable y que el láser no necesariamente resulta superior a las técnicas convencionales para todos los casos.
No todo se puede tratar con láser
Aunque la tecnología ofrece distintas posibilidades, Guerrero Gudini insiste en que el paciente debe informarse sobre quién realizará el procedimiento y qué tipo de equipo utilizará.
La especialista explicó que para aplicar esta tecnología se necesita preparación específica y recordó que no basta con que un consultorio anuncie que cuenta con láser. De acuerdo con su experiencia, existen establecimientos que ofrecen el servicio sin que necesariamente el profesional tenga la formación que considera necesaria.
Además, el láser no sustituye todos los instrumentos que utiliza un odontólogo. La atención convencional continúa siendo necesaria en numerosos procedimientos y el especialista debe determinar cuándo esta tecnología representa una opción adecuada.
También existen medidas de seguridad que deben observarse durante su utilización. Los equipos utilizados en odontología pueden requerir protección ocular específica y otras precauciones, ya que la exposición directa o reflejada puede provocar lesiones.
Por ello, antes de someterse a un tratamiento, la recomendación es preguntar al odontólogo qué tipo de láser utilizará, para qué procedimiento está indicado, qué beneficios ofrece en ese caso y cuáles son sus posibles riesgos.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta
Más allá de la tecnología, para la especialista uno de los mayores problemas continúa siendo que muchas personas acuden al dentista únicamente cuando aparece el dolor.
Guerrero Gudini calcula que alrededor de 80 por ciento de los pacientes espera hasta sentir alguna molestia antes de buscar atención, cuando una revisión periódica puede permitir detectar caries, problemas de encías u otras alteraciones antes de que avancen: “Mis pacientes estrellas son los que vienen cada seis meses”, señaló al destacar la importancia de las revisiones y las limpiezas preventivas.
Las caries son una enfermedad relacionada con bacterias y, cuando no se atienden, pueden provocar dolor, infección, abscesos e incluso pérdida del diente. Por ello, las revisiones periódicas permiten identificar problemas antes de que necesariamente aparezcan síntomas.
La doctora también llamó a no esperar a que aparezca dolor o sangrado de las encías para acudir a consulta. Para ella, la prevención debe formar parte de los cuidados habituales de salud y no convertirse en una medida que se toma únicamente ante una emergencia.
Así, el láser puede representar una herramienta más dentro de la odontología moderna, pero su uso depende del diagnóstico, del procedimiento y de la preparación del profesional. La atención oportuna y las revisiones periódicas continúan siendo fundamentales para conservar la salud bucal.






