0México recuperó una pieza arqueológica de origen colimense que permanecía en Estados Unidos, como resultado de una restitución voluntaria realizada por el Institute for Cacao and Chocolate Research.
La entrega se concretó en el Consulado General de México en Boston y representa un nuevo esfuerzo para recuperar patrimonio cultural mexicano que se encuentra en el extranjero.
Se trata de una vasija prehispánica elaborada en barro, cuya particularidad se encuentra en su decoración, ya que en el cuerpo aparecen representados cuatro granos de cacao, un elemento que permite acercarse a la importancia que este fruto tuvo para las sociedades mesoamericanas del antiguo occidente de México.
La restitución se logró gracias al trabajo conjunto de las secretarías de Relaciones Exteriores y de Cultura, esta última a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), así como del diálogo establecido entre el consulado mexicano en Boston y el instituto que devolvió voluntariamente el objeto.
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Una vasija de la tradición Comala
De acuerdo con el dictamen elaborado por especialistas del INAH, la pieza pertenece a la tradición Comala, desarrollada en el territorio que actualmente corresponde al estado de Colima.
Los expertos determinaron que se elaboró entre los periodos Preclásico Terminal y Clásico mesoamericanos, aproximadamente entre 300 a.C. y 600 d.C.
Por sus características, el objeto se identificó como un monumento arqueológico mueble que forma parte del patrimonio cultural de la nación mexicana.
La vasija de barro modelado presenta una superficie pulida, engobe rojizo, pigmentación en otra tonalidad de rojo y aplicaciones modeladas; su forma es fitomorfa, es decir, incorpora elementos que evocan formas vegetales.
Uno de los detalles más relevantes es precisamente la representación de los cuatro granos de cacao, que convierte a este fruto en el motivo central de la pieza.
El cacao, protagonista de la pieza arqueológica
La presencia del cacao en una pieza elaborada hace más de dos mil años permite recordar que este fruto tuvo una importancia que iba mucho más allá de la alimentación.
En las sociedades mesoamericanas, el cacao estuvo relacionado con bebidas, intercambios, ceremonias y relaciones sociales, además de tener un valor económico y simbólico.
Además, sus granos llegaron a utilizarse como bienes de intercambio y formaron parte de diversas prácticas culturales.
Por ello, la representación del cacao en esta vasija de la tradición Comala constituye un testimonio material de la relevancia que este fruto tuvo para las poblaciones del antiguo occidente de México.
Una restitución que fortalece la protección del patrimonio
Durante la ceremonia de entrega, el cónsul general de México en Boston, Carlos Iriarte Mercado, destacó que la restitución demuestra el potencial de la cooperación internacional para proteger y recuperar el patrimonio cultural mexicano.
En el acto también se reconoció la participación del investigador mexicano y profesor de la Universidad de Boston, José López Ganem, director del Institute for Cacao and Chocolate Research, cuya intervención fue fundamental para concretar la devolución.
López Ganem señaló que esta representa la vasija número 83 que repatriaron, como parte de los esfuerzos de la institución para contribuir a la protección del patrimonio cultural.
De acuerdo con sus declaraciones, la mayoría de las piezas restituidas regresaron a México, aunque también colaboran en procesos relacionados con otros países de Centroamérica.
La ceremonia reunió a representantes de instituciones académicas y culturales de México y Estados Unidos, integrantes de la comunidad mexicana y estudiantes visitantes de la Universidad Nacional Autónoma de México.







