Desorientarse, perderse en lugares conocidos o tener dificultades para tareas habituales son señales que requieren valoración.
Los problemas de pérdida de memoria en las personas adultas mayores no forman parte normal del envejecimiento, por lo que requieren valoración médica cuando aparecen cambios persistentes, advirtió el neurólogo Raúl Medina-Rioja, del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco Suárez” (INNNMVS).
En el marco del Día Mundial del Alzheimer, que se conmemora este 21 de septiembre, el especialista llamó a no normalizar estos cambios y acudir a consulta cuando una persona presenta alteraciones de memoria u otras funciones cognitivas. La OMS también señala que, aunque la edad constituye el principal factor de riesgo para la demencia, esta no forma parte inevitable del envejecimiento.
Pérdida de memoria puede ser una señal de alerta
Medina-Rioja, adscrito al servicio de Urgencias y a la Clínica de Neurología Cognitiva del INNNMVS, identificó entre las señales de alerta olvidar acontecimientos recientes, extraviar objetos, perderse al caminar o conducir y desorientarse incluso en lugares conocidos.
También pueden aparecer dificultades para seguir conversaciones, resolver problemas, tomar decisiones, realizar tareas habituales o identificar correctamente el paso del tiempo. Estos signos pueden corresponder a distintas condiciones y por sí solos no permiten diagnosticar enfermedad de Alzheimer.
La demencia comprende un conjunto de enfermedades que afectan la memoria, el pensamiento y la capacidad para realizar actividades cotidianas. El Alzheimer es su forma más común y representa entre 60 y 70 por ciento de los casos, de acuerdo con la OMS.
Hipertensión y diabetes están entre los factores de riesgo
El especialista señaló entre los factores asociados con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia las enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes, colesterol elevado, aislamiento social y pérdida auditiva, además de otros factores relacionados con la salud.
La OMS también identifica el tabaquismo, el consumo nocivo de alcohol, la inactividad física, la contaminación del aire y algunas enfermedades crónicas entre los factores modificables que pueden influir en el riesgo de demencia.
Medina-Rioja destacó que alrededor de 45% del riesgo asociado con el Alzheimer podría prevenirse mediante la modificación de factores de riesgo, una proporción consistente con las nuevas directrices de la OMS, que estiman que hasta 45% del riesgo de demencia puede prevenirse o retrasarse mediante intervenciones sobre factores modificables.
Alzheimer causa pérdida de memoria y afecta pensamiento y conducta
El Alzheimer pertenece al grupo de las enfermedades neurodegenerativas y provoca un deterioro progresivo de distintas funciones cerebrales. La enfermedad puede afectar la memoria, el pensamiento, la comunicación, el estado de ánimo y el comportamiento.
A nivel biológico, el Alzheimer se caracteriza por alteraciones relacionadas con las proteínas beta-amiloide y tau. La acumulación de placas de beta-amiloide y los cambios asociados con tau forman parte de las alteraciones cerebrales características de la enfermedad.
Por ello, una valoración clínica resulta necesaria para distinguir entre cambios asociados con el envejecimiento, deterioro cognitivo leve, diferentes tipos de demencia y otras condiciones que pueden afectar las funciones cognitivas.
Existen tratamientos para los síntomas y terapias dirigidas al Alzheimer
El tratamiento depende del diagnóstico y de la etapa de la enfermedad. Entre las opciones farmacológicas se encuentran los inhibidores de la colinesterasa, que pueden ayudar a controlar algunos síntomas cognitivos y conductuales.
También existen terapias dirigidas contra la beta-amiloide, como lecanemab y donanemab, aprobadas en Estados Unidos para determinadas personas con Alzheimer en etapas tempranas. Estos medicamentos pueden ralentizar el deterioro cognitivo en algunos pacientes, pero requieren selección y seguimiento médico debido a sus posibles efectos adversos.
Estas terapias no equivalen a quimioterapia, como planteaba el texto original. Son inmunoterapias dirigidas contra una proteína relacionada con la enfermedad y no constituyen una cura para el Alzheimer.
INNN fortalece diagnóstico e investigación
El Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía desarrolla actividades de atención especializada, capacitación e investigación sobre enfermedades neurológicas. En julio de 2026, la Secretaría de Salud informó que el instituto otorgaba más de 150 mil consultas externas. También realizaba alrededor de 2 mil cirugías mayores al año.
De acuerdo con la información proporcionada por el INNNMVS para esta conmemoración, alrededor de mil pacientes reciben cada año un diagnóstico reciente relacionado con algún tipo de pérdida de memoria. El instituto también trabaja en la capacitación de médicos residentes y de profesionales no especializados en neurología para ampliar el conocimiento sobre estos padecimientos.
El instituto prevé realizar ensayos clínicos sobre problemas de memoria y evaluar nuevas alternativas terapéuticas para pacientes con Alzheimer, como parte de sus líneas de investigación.
La recomendación de Medina-Rioja es no atribuir automáticamente los cambios cognitivos a la edad. Cuando una persona comienza a olvidar acontecimientos recientes, desorientarse o tener dificultades para realizar actividades que antes hacía con normalidad, corresponde buscar una valoración médica.
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