
Por Vania Itandehui (*)
¿Destino?
el regalo de la primera luz
unos ojos que todo lo miran
ellos no saben que al corazón se le dicta ritmo
él latió en par al concebirse
día, hora, dos nombres en una sola voz
un cierto toque de azar, de caos
todos así, nula elección
desde dentro dos cápsulas de color comienzan a invadirte
nadie se hace cargo
nada se puede hacer
aquellas tintas van tomando cauce
pintan surcos
pequeñas cascadas sin prisa
inocente tu sonrisa
se permite vivir
ese espíritu insuflado en idioma
en código
llega a ti decantado
nítido
no hay revelación posible
viniste a ocupar aquel sitio
¿lo ves?
Es tuyo.
(*) Compositora, bailarina, docente y artista marcial mexicana, Vania Itandehui es egresada de la Facultad de Música de la UNAM. La ilustración que acompaña este poema fue realizada por su hermana “Balletina” (https://www.facebook.com/share/1EhLWUitaF/).
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