
Por Vania Itandehui (*)
Vellocino
(Dedicado a una pintura surrealista)
Tengo la inquietud del ojo humano
de quien espera un regalo en la mirada
atmósfera de color que abraza tu alma
cuando miras en el azul esmeralda
tu cuerpo recibe un cálido abrazo
ilusiones atestiguan una mente ágil
elementos que surgen desde la curiosidad humana
¡ay, espinas del camino!
detengo mi andar ante el asombro
mis manos frágiles me salvan del abismo
en pie permanezco
con la mirada fija al infinito
hipnótico sonido que habita mis secretos
ya cae la tarde
los últimos tonos me lanzan su mirada
vuelo en materia danza
elevo mis miedos sobre el valle
sin darme cuenta floto en mis cavilaciones
vuela conmigo
regálame por un instante tu mirada acompañada por un beso de ensueño
(*) Compositora, bailarina, docente y artista marcial mexicana, Vania Itandehui es egresada de la Facultad de Música de la UNAM. La pintura que acompaña este poema fue realizada por su madre pintora NICH (https://www.facebook.com/share/1EhLWUitaF/).







