El fraude se ha convertido en uno de los principales problemas de seguridad patrimonial en México, donde las estafas bancarias, las compras por internet y otras modalidades de engaño evolucionan al ritmo de la digitalización.
Durante 2025 se estimaron aproximadamente 8.1 millones de fraudes en el país, de acuerdo con el análisis de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026, en los que estuvieron involucradas medios digitales y pérdidas económicas por unos 66 mil 470 millones de dólares
De acuerdo con el Centro de Excelencia de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la dimensión digital del problema es significativa, ya que en el 80.6% de los fraudes registrados se involucró el uso de internet o medios electrónicos.
Los mecanismo de fraude y su transformación
En este contexto, Ramsés Lozano, director comercial de Equifax México, una de las agencias de información crediticia más grandes del mundo, advirtió en entrevista con AMEXI sobre la constante transformación de los mecanismos de fraude, que obligan a las empresas a fortalecer sus sistemas de prevención.
«Los defraudadores desarrollan constantemente nuevos modelos y es necesario estar preparados para enfrentarlos”, destacó Lozano, en el marco de la 13ª edición del eRetail Day Latam 2026, celebrada en días pasados en la Ciudad de México.

El directivo aseguró que los fraudes ocurren en todas las industrias y países y México no es ajeno a una diversidad, ya que han evolucionado en diferentes sectores y con diversos mecanismos, fenómeno que está en constante crecimiento.
Explicó ante esta problemática, Equifax se enfoca en desarrollar plataformas tecnológicas que ayuden a sus clientes a prevenir estos eventos de fraude, desde la creación de nuevas cuentas y las transacciones digitales hasta la protección frente a «contracargos», uno de los fraudes tradicionales más comunes en el país.
Lozano afirmó que diariamente reciben comunicados sobre el aumento de este fenómeno por parte de organizaciones dedicadas a generar cada vez más víctimas y subrayó la importancia de que tanto usuarios como empresas adopten medidas de prevención.
Destacó que las capacidades de protección que las compañías ofrecen son clave para la experiencia del usuario y que las campañas de cultura para identificar posibles fraudes resultan altamente relevantes.
Los chargebaks (contracargos)
Los contracargos, también llamados «chargebacks» en inglés, son el mecanismo mediante el cual el titular de una tarjeta de crédito o débito solicita a su banco emisor que revierta o anule un cargo que no reconoce, porque considera indebido o fraudulento.
A diferencia de pedir un reembolso directamente al comercio, el cliente acude a su banco. Éste investiga la disputa y, si determina que el reclamo es válido, devuelve el dinero al tarjetahabiente y lo descuenta o lo retiene temporalmente de la cuenta del comercio o del adquirente.
Las causas más frecuentes:
- Fraude real. Cargos realizados con tarjeta robada, clonada o datos robados.
- Producto o servicio no entregado o que no coincide con lo prometido.
- Errores de facturación (cobros duplicados, montos incorrectos).
- Fraude amistoso «friendly fraud». El cliente sí realizó y recibió la compra, pero después la desconoce ante el banco para recuperar el dinero, a veces por mala fe.
Los contracargos son muy comunes en el comercio electrónico y en transacciones digitales y generan pérdidas directas a los comercios, no solo el monto de la venta, sino comisiones, costos de envío y posibles sanciones de las marcas de tarjetas si la tasa de contracargos es alta.
Una defensa para el consumidor o un fraude
Muchos se originan en cargos no reconocidos, que son una de las principales causas de reclamaciones ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef). En 2025 se registraron más de 5.4 millones de contracargos en compras con tarjeta en México, equivalentes a aproximadamente el 0.34 % de las compras autorizadas.
El contracargo es una herramienta legítima de protección al consumidor, pero también se convierte en un vector de fraude, cuando se abusa de él o cuando se origina en el robo de datos de tarjetas. Por eso empresas como Equifax desarrollan soluciones tecnológicas para prevenirlo, desde la identificación de perfiles digitales y la evaluación de riesgo en cada transacción.
Lozano explicó que Equifax cuenta con diferentes soluciones en su plataforma de prevención, con capacidades de fácil integración tecnológica, orientadas a la identificación de perfiles digitales de los clientes para evaluar el riesgo en cada transacción digital.
El fraude: delito más frecuente en México
De acuerdo con analistas y datos oficiales, el fraude es el delito más frecuente en México. La ENVIPE 2026, reveló que durante 2025 se registraron aproximadamente 8.1 millones de este tipo de casos; 4.6 millones bancarios y 3.6 millones al consumidor, es decir ocho mil 290 delitos por cada 100 mil habitantes.
Esto representa cerca del 24 % del total de delitos captados y un crecimiento de alrededor del 150 %, respecto a 2012. El 80.6 % de estos eventos involucró internet o medios electrónicos. Las pérdidas económicas asociadas alcanzaron unos 66.5 mil millones de pesos.
El uso de inteligencia artificial ha impulsado un aumento significativo en los intentos de estafa. Datos de la Global Anti-Scam Alliance (GASA) indican que en lo que va de este 2026, los adultos mexicanos recibieron en promedio 159 intentos de fraude, un incremento del 84.9 % respecto a 2025, una exposición del 83 % de la población adulta.
Las pérdidas estimadas
Las pérdidas estimadas por estas estafas ascienden a 114 mil 100 millones de pesos, con un promedio de 9 mil 956 pesos por víctima, principalmente por el robo de identidad que creció 84 % en 2024 y las identidades sintéticas y deepfakes, las cuáles van en aumento, superando el mil 200 % en 2025.
En el ámbito digital y financiero, las pérdidas por fraudes cibernéticos superaron los 20 mil millones de pesos en periodos recientes, con más de 108 mil denuncias en 2025.
Los contracargos, la suplantación de identidad, el phishing, el vishing (llamadas engañosas) y el smishing (mensajes SMS) continúan entre las modalidades más reportadas en México.
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