La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que es necesario un Instituto Nacional Electoral (INE) robustecido y alineado a lo que señale la voluntad del pueblo.
Durante la Conferencia del Pueblo, la mandataria federal responde a la preocupación del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) sobre el futuro autónomo del INE.
En este punto añadió que su gobierno de ninguna manera busca un INE que responda a los intereses de las minorías, que calificó como «Democracia de Elites»
“Por supuesto que queremos un Instituto Nacional Electoral fuerte, que responda a la voluntad del pueblo, a la verdadera democracia, no a la democracia de las élites”, declaró.
La jefa del Ejecutivo federal marcó una clara línea frente a las cúpulas empresariales, y destaca que las visiones tradicionales de defensa institucional a menudo responden a estructuras de poder privilegiadas.
En este punto, Sheinbaum insistió en que el fortalecimiento del INE no debe entenderse como la preservación de viejos esquemas, sino como una evolución institucional donde la ciudadanía sea el eje central de las decisiones.
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Es prioridad transformación del aparato electoral: Sheinbaum
Sheinbaum Pardo ratificó que la transformación del aparato electoral sigue siendo una prioridad de su agenda, bajo la premisa de que la legitimidad de las instituciones radica exclusivamente en el respaldo de la soberanía popular.
¿Qué controversia hay entre México y el estado de Texas, EU?
En otro tema, en la Conferencia del Pueblo se le preguntó a la presidenta sobre la controversia que se ha provocado entre nuestro país con el estado de Texas, Estados Unidos.
Cabe mencionar que de lo que se trata es sobre la posesión soberana de nueve islas sobre el cauce del Rio Bravo que varían dimensiones y geografía, debido a la corriente el rio.
Sheinbaum indicó que se defenderá la postura de México conforme al apartado sobre disputas insulares establecido en el Tratado de Límites de 1970.
»La soberanía sobre el territorio nacional no está sujeta a decisiones de autoridades estatales de otro país. El Tratado de Límites de 1970 es muy claro sobre cómo actúa el cauce del Río Bravo y determina formalmente a qué nación pertenecen las formaciones insulares conforme a su centro normal», puntualizó la presidenta.
Las decisiones no son unilaterales
La mandataria enfatizó que los límites territoriales y las eventuales variaciones geográficas no se definen por decisiones unilaterales de gobiernos locales ni estatales.
Al referirse a la dinámica del río y las delimitaciones fronterizas, Sheinbaum sostuvo la validez estricta de las herramientas diplomáticas bilaterales:
Sheinbaum Pardo subrayó que cualquier revisión o modificación derivada de los cambios naturales en el Río Bravo debe canalizarse obligatoriamente a través de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).
Explicó que esta es la única instancia binacional facultada por México y Estados Unidos para resolver controversias fronterizas.
»Cualquier evaluación técnica sobre cambios en el flujo o en la estructura de las islas le corresponde de forma exclusiva a la Comisión Internacional de Límites y Aguas.
«Es la vía jurídica que ambos países acordaron y la que garantiza el respeto a la soberanía de nuestra patria», aseveró Claudia Sheinbaum.
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