Número 346
22 de mayo de 2026
T-MEC y narcotráfico tensan la agenda entre México y Estados Unidos
- La revisión comercial ocurre en medio de tensiones por migración, crimen organizado y aranceles
- Especialista de la UAM advierte riesgos por la dependencia económica con el vecino del norte
Silvia Hernández García
La relación bilateral atraviesa un momento de tensión marcado por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), las disputas del mercado y las exigencias vinculadas con seguridad y combate al narcotráfico.
En entrevista, el doctor Enrique Catalán Salgado, especialista en geopolítica y en relaciones internacionales, explicó que Washington ha utilizado la negociación arancelaria como mecanismo de coerción para impulsar temas de su interés, entre ellos migración, política de protección y tráfico de drogas.
El profesor y egresado de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) señaló que la situación resulta compleja para nuestro país debido a la alta dependencia financiera con el mercado estadounidense. “El presidente Donald Trump sabe que el 80 por ciento de nuestra actividad mercantil es con ellos y si no se hace lo que proponen amenazan con cancelar las negociaciones”, comentó.
Expuso que el aumento en las reglas de origen para materias primas utilizadas en sectores como la industria automotriz ha favorecido a empresas del país vecino y reorientado parte del intercambio de mercancías hacia compañías estadounidenses.
Indicó que, aunque el tratado permitió beneficios fiscales para diversos productos, también se han aplicado aranceles a mercancías provenientes de China, medida que impacta en plataformas de venta y en el consumo nacional, en especial en servicios de bajo costo que ampliaron su presencia en el mercado mexicano.
Sobre la agenda de seguridad, sostuvo que existe presión de la administración estadounidense para exigir mayores resultados contra el tráfico de estupefacientes, además de diferencias diplomáticas por la participación de agentes extranjeros en territorio nacional, ya que se puede interpretar legalmente como una intervención.
Planteó que el gobierno federal ha buscado responder a esos reclamos sin dejar de lado el marco legal y el interés nacional. Añadió que el presidente Donald Trump mantiene una estrategia exterior basada en exigencia política, económica y diplomática y mencionó que existe poco respeto al derecho internacional.
Aunque la administración estadounidense mantiene una tensión diplomática sobre el combate a las redes de droga, el especialista destacó que el nuevo Plan Antidrogas incorpora una visión centrada en salud pública, prevención y atención al consumo de sustancias ilícitas.
Consideró que este cambio coincide con la postura que nuestro país defendió durante años sobre atender las causas del problema. “Una posible intervención también generaría afectaciones financieras para ellos mismos”, apuntó.
Catalán Salgado afirmó que nuestro país conserva una ventaja vinculada al flujo económico entre ambas naciones, debido a la presencia de empresas estadounidenses en suelo mexicano y al volumen de mercancías que cruzan la frontera todos los días.
El académico agregó que, pese a los intentos por fortalecer interacciones comerciales con Europa y otras regiones, la exigencia de Washington para limitarlas es un obstáculo para ampliar mercados.
Subrayó la importancia de construir una estrategia de mediano y largo plazo para diversificar dinámicas productivas y reducir la dependencia hacia un único mercado, ya que esta condición limita la autonomía e incrementa la vulnerabilidad frente a cambios en la política internacional.
Fotos: Michaell Rivera Arce






