El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que tiene bajo su resguardo el cráneo prehispánico con mosaico de turquesa que regresa a México desde Países Bajos, donde permaneció durante 60 años en el Museo del Mundo de Leiden.
Las gestiones del colectivo Nohivi Ñuu Savi y de instituciones mexicanas permitieron el retorno del cráneo de un ancestro mixteco a suelo nacional.
#ÚLTIMAHORA 🚨 Bajo resguardo del INAH, el cráneo prehispánico con mosaico de turquesa, repatriado desde Países Bajos
La Subdirección de Registro de Monumentos Arqueológicos Muebles ha realizado su inscripción pública, inventario y registro
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— INAH (@INAHmx) August 10, 2026
Gestión diplomática y dictamen arqueológico
Las secretarías de Relaciones Exteriores (SRE) y de Cultura recibieron la notificación del primer contacto entre el museo neerlandés y la Embajada de México en Países Bajos a finales de 2023. El gobierno local concretó la devolución en diciembre de 2024 y el traslado material se realizó en mayo de 2025.
El subdirector de Registro de Monumentos Arqueológicos Muebles, Alejandro Bautista Valdespino, explicó que los especialistas elaboraron un dictamen arqueológico basado en evidencia fotográfica en el que concluyeron que se trata de un resto óseo humano prehispánico procedente de territorio nacional, lo que sustentó la petición formal de restitución.

Características del mosaico y origen incierto
El cráneo presenta un diseño esquemático de una serpiente sobre el hueso frontal, elaborado con teselas de diversos materiales. Las placas azules corresponden a turquesa, mientras que las de tonos rojizo y blanquecino son de concha; las que se conservan en la órbita ocular izquierda y en el ojo de la serpiente son de jadeíta y cristal de roca.
Bautista Valdespino detalló que esta técnica se documenta en Mesoamérica hacia el Posclásico Tardío, en regiones que hoy ocupan Puebla y Oaxaca, aunque el origen exacto resulta difícil de precisar, pues el Museo de Leiden adquirió la pieza en el mercado del arte en 1962 sin mayores datos de procedencia.
Auténtico y con datos biológicos
El recinto neerlandés impulsó un proyecto con el Centro de Investigación y Restauración de Museos de Francia entre 2011 y 2012 para determinar la autenticidad de la pieza. Los estudios de isótopos, fluorescencia de rayos X y análisis osteobiográfico concluyeron que el cráneo pertenece a un individuo masculino de entre 25 y 40 años.
Además, confirmaron que los materiales del mosaico también son prehispánicos, aunque detectan sustancias adhesivas modernas, probablemente empleadas para un reacomodo decorativo previo a la adquisición del Museo.
El antropólogo físico Olaf Bello Cardoso subrayó que el cráneo ofrece información biológica y social, y consideró viable realizar estudios complementarios como datación por radiocarbono y extracción de ADN antiguo.
Registro digital y posible exhibición en Oaxaca
Durante el proceso de inscripción en el Registro Público, los especialistas elaboraron un embalaje especial para su manejo adecuado.
El fotógrafo Christian Esparza Espinosa generó el primer modelo digital tridimensional del cráneo, y el técnico José Mejía Lozano realizó el montaje para su correcta preservación.
Bautista Valdespino refirió que el INAH mantiene contacto con el Museo Comunitario Yucu Saa, en Villa de Tututepec, Oaxaca, que manifiestó su interés en albergar y exhibir este bien patrimonial, mientras que las autoridades brindaron la orientación institucional necesaria para que eso suceda.






