Luego del “inédito tiroteo” que obligó a reforzar los protocolos de seguridad, la Zona Arqueológica de Teotihuacan reanudó actividades con un operativo especial enfocado en la prevención, el control de accesos y la protección tanto de visitantes como del patrimonio cultural.
De acuerdo con la Secretaría de Cultura, la reapertura se realizó bajo una estrategia coordinada entre distintas autoridades, luego de evaluar las condiciones del sitio y establecer nuevas medidas para evitar situaciones de riesgo.
Filtros, inspecciones y vigilancia permanente
Entre las principales acciones implementadas destaca la instalación de filtros de revisión en los cinco accesos principales, donde personal de seguridad realiza inspecciones de bolsas y pertenencias de los visitantes.
Esa medida busca impedir el ingreso de objetos que puedan poner en riesgo la integridad del sitio o de las personas.
Además, se reforzaron los recorridos de vigilancia en todo el perímetro y al interior del complejo arqueológico, con presencia constante de elementos de la Guardia Nacional, la Policía Auxiliar y custodios del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Nuevas medidas de control en camino
Como parte del fortalecimiento de la infraestructura de seguridad, las autoridades anunciaron la próxima instalación de arcos detectores en los accesos, lo que permitirá elevar el nivel de supervisión y control en uno de los sitios patrimoniales más visitados del país.
Estas acciones forman parte de una estrategia preventiva que busca garantizar una operación responsable y evitar la repetición de incidentes que comprometan la seguridad o la conservación del lugar.
Reapertura con afluencia controlada
Durante su primer día de reapertura, Teotihuacan recibió a mil 500 visitantes, lo que representa el 75 por ciento de la afluencia promedio de un miércoles. La cifra refleja una reactivación gradual bajo condiciones controladas.
Autoridades culturales subrayaron que el objetivo central de estas medidas es proteger tanto a quienes visitan el sitio como a uno de los patrimonios más importantes de México, reconocido por la UNESCO.
¿Qué ocurrió en Teotihuacán?
El reforzamiento de medidas en la Zona Arqueológica de Teotihuacan ocurre tras un hecho inédito que sacudió a visitantes y autoridades.
El pasado 20 de abril de 2026, un hombre armado abrió fuego desde lo alto de la Pirámide de la Luna contra un grupo de turistas, provocando la muerte de una mujer canadiense y dejando al menos 13 personas heridas, entre ellas visitantes de distintas nacionalidades.
El agresor, identificado como un joven de 27 años, disparó en múltiples ocasiones antes de quitarse la vida en el lugar, lo que convirtió el hecho en un ataque tipo asesinato-suicidio.
El episodio generó una fuerte conmoción internacional al tratarse de uno de los sitios turísticos y patrimoniales más emblemáticos de México, donde este tipo de violencia es poco común.
Testimonios y reportes indican que varias de las personas lesionadas resultaron heridas por impactos de bala y otras más durante la huida, en medio del pánico.
A raíz de este ataque, autoridades federales y culturales activaron protocolos de emergencia, cerraron temporalmente el sitio y desplegaron fuerzas de seguridad para contener la situación.






