El boxeo femenil mexicano también construyó su historia entre biberones, pañales y largas jornadas de entrenamiento, y en el Día de las Madres hay campeonas y ex campeonas que recuerdan ese sacrificio y celebran doble.
Nombres como Mariana “Barby” Juárez, Lourdes Juárez y Gabriela Sánchez, todavía activas, representan a mujeres que resistieron golpes arriba del ring y sacrificios fuera de él para sacar adelante a sus familias, así como lo hicieron ex campeonas como Jackie Nava, Lupita Martínez, Zulina Muñoz y otras.
Antes de los campeonatos mundiales, las entrevistas y los reflectores, muchas boxeadoras mexicanas enfrentaron una realidad complicada.
Los salarios bajos eran un común denominador en el boxeo femenil, algo que puede verse todavía en la actualidad, y ello las obligaba a multiplicarse entre el gimnasio, el hogar y el cuidado de sus hijos.
Mientras entrenaban para una pelea, también pensaban en comprar leche, pañales, ropa y medicinas. Salían a correr al amanecer y regresaban a casa para atender a sus hijos antes de volver al gimnasio.
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Natasha, el motor de la Barby Juárez
Mariana Juárez construyó una de las carreras más importantes del boxeo mexicano mientras enfrentaba esa doble responsabilidad.
La Barby Juárez, quien fue campeona mundial mosca y gallo, vivió momentos complicados en el pugilismo, pero su hija Natasha fue el motor para salir adelante y convertirse en un pilar y ejemplo del boxeo femenil mexicano.
Jamás dejó de perseguir sus sueños y convirtió la maternidad en una motivación para mantenerse de pie, y ahora su hija sigue sus pasos y, con el respaldo y experiencia de su madre, quiere ser boxeadora.
La Pequeña Lulú, brillante dentro y fuera del ring
Su hermana Lourdes Juárez también encontró obstáculos dentro y fuera del cuadrilátero. La campeona mundial minimosca del CMB tuvo que combinar entrenamientos intensos con las responsabilidades familiares.
Contó con el apoyo de su familia para combinar su trabajo en el ring y fuera de él con sus hijos Derek Alexander y Dominick.
Gran parte de ese trabajo y apoyo rindió frutos, pues ahora es parte de la promotora MVP, de Jake Paul, con la posibilidad de tener mejores bolsas y pelear en Estados Unidos.
Su próxima pelea será el 30 de mayo y pondrá en juego su título del mundo contra Yokasta Valle, en una pelea complicada.
Bonita Sánchez, un ejemplo para su hijo
Otro ejemplo es el de Gabriela “La Bonita” Sánchez, como parte de esa nueva generación de mujeres que entienden el sacrificio detrás del éxito.
La campeona mundial interina de peso mosca, quien tiene un hijo, conoció el esfuerzo que implica entrenar todos los días mientras se atienden responsabilidades familiares y económicas.
Hoy, además de mantenerse como figura del boxeo, impulsa proyectos deportivos y juveniles que buscan abrir nuevas oportunidades para otras mujeres, y todo lo hace con su hijo como principal motivación.
El boxeo femenil mexicano ha sido complicado desde sus inicios, cuando era prohibido, y un puñado de mujeres lucharon para hacer realidad su sueño de ponerse los guantes.
Muchas de ellas encontraron en sus hijos la fuerza para soportar el cansancio, la presión y los golpes, y ahora disfrutan del reconocimiento internacional, mejores bolsas y hasta de la fama, aunque para muchas el trabajo más complicado, y el de mayores recompensas, está en casa: el de ser madres.






