El Mundial 2026 ofrecerá uno de los capítulos más esperados cuando Argentina e Inglaterra choquen este miércoles por un boleto a la gran final.
A las 13:00 horas, tiempo de la ciudad de México, en el Estadio Atlanta, chocarán pamperos e ingleses en un duelo que trasciende el futbol.
Y es que además de jugarse su permanencia en el torneo, revive una rivalidad alimentada por décadas de historia, polémicas y partidos inolvidables.
El estadio se convertirá en escenario que reunirá a dos selecciones acostumbradas a competir por los máximos objetivos.
Argentina llega con Lionel Messi como líder y referente de un plantel que busca defender la corona conquistada en Catar 2022.
En tanto, Inglaterra confía en el talento de Harry Kane y Jude Bellingham para volver a disputar una final mundialista por primera vez desde 1966.
La Albiceleste avanzó entre cuestionamientos. Diversas decisiones arbitrales generaron debate durante su recorrido, situación que alimentó las críticas de algunos sectores.
Pero el conjunto sudamericano respondió en la cancha con resultados suficientes para instalarse entre los cuatro mejores del torneo.
Ahora enfrentará su prueba más exigente. Inglaterra presume un equipo equilibrado, con una defensa sólida y un ataque que encontró protagonismo gracias a Kane, máximo referente ofensivo, y a Bellingham, quien confirmó en esta Copa del Mundo por qué figura entre los mejores mediocampistas del planeta.
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Las Malvinas, la Mano de Dios y el Gol del Siglo
Más allá de lo deportivo, el encuentro despierta recuerdos imposibles de ignorar tanto dentro como fuera de la cancha.
La rivalidad entre ambas naciones tomó una dimensión especial tras la Guerra de las Malvinas en 1982 y alcanzó uno de sus momentos más emblemáticos en los cuartos de final del Mundial de México 1986.
Aquella tarde en el Estadio Azteca quedó marcada para siempre por los dos goles de Diego Armando Maradona.
Primero apareció la célebre «Mano de Dios» y, minutos después, el argentino firmó el llamado «Gol del Siglo» tras recorrer más de medio campo y dejar rivales en el camino antes de vencer a Peter Shilton.
Cuatro décadas después, la historia ofrece un nuevo episodio, ahora con Messi como principal figura argentina y con una generación inglesa decidida a cambiar el rumbo de una rivalidad que dejó profundas huellas dentro y fuera de la cancha.
El premio resulta inmejorable. El vencedor asegurará su lugar en la final del Mundial 2026 y quedará a un triunfo de levantar el trofeo más importante del futbol.
Y sin un claro favorito, el derrotado verá terminar el sueño después de un torneo que lo llevó hasta las puertas de la gloria.






