El partido inaugural de la Copa Mundial 2026 México 2-0 Sudáfrica dejó muchos elementos positivos, además del triunfo, como la revelación absoluta de Erik Lira como el nuevo comandante centrocampista de la Selección de México.
Erik Lira se mostró un sólido contenedor ante los Bafana Bafana de Sudáfrica, quienes de por sí no fueron exigentes, pero el también centrocampista del actual campeón Cruz Azul fue impasable cuando fue requerido.
Además, robó el balón que salió en pase para que Julián Quiñones hiciera el primer gol en el triunfo ante Sudáfrica, lo cual evidencia su carácter de entrega por la playera verde.
Ademanes de un director de orquesta
Siempre exhibió una movilidad para desmarcarse y pedir el balón en la salida desde su portería o cuando rearmaron desde atrás el ataque.
Entre unas de sus acciones fundamentales fue que siempre hizo ademanes de calma y serenidad a su portero Raúl “Tala” Rangel, a quien se le vio nervioso, tenso y nada suelto con su accionar.
Con ademanes le dio entender al “Tala” Rangel que saliera con el balón controlado con los pies, que aprovechara los espacios.
A sus coequiperos también les señalaba a dónde pasar el balón, a quién dar el pase y, sobre todo, a los costados, para abrir la cancha y ampliar las opciones para transitar con el esférico.
Sin cara de gruñón
Erik Lira tiene esa personalidad de líderes de la talla de Alberto García Aspe, quien participó en los mundiales Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Corea-Japón 2002, y de Gerardo Torrado, centrocampista en Corea-Japón, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.
Aunque no es de pierna tan ruda y áspera que exhibieron Alberto García Aspe y Gerardo Torrado, quienes a veces caían en el exceso de fortaleza.
Erik Lira es de pierna más recatada, fina y educada, aunque también sabe ponerle fortaleza y garra para defender y ganar el balón.
También, no tiene ese semblante de gruñón que ofrecieron Alberto García Aspe y Gerardo Torrado, porque es más afable, relajado y sonriente y sin expresar tanta tensión.
Pero sí tiene lo que Alberto García Aspe y Gerardo Torrado desparramaron por las canchas, un potente cañonazo, lo cual suma a la operación de la Selección Mexicana en este Mundial 2026.






