Franco Colapinto protagonizó un Road Show histórico en las calles de la ciudad de Buenos Aires, congregando a más de 500 mil personas, en uno de los eventos automovilísticos más convocantes en la historia del país.
El piloto de 22 años dio cuatro vueltas al trazado callejero: la primera al volante de un Lotus E20 de 2012 con colores de Alpine, haciendo trompos ante una multitud que estalló; la segunda al mando de una réplica de la Flecha de Plata de Juan Manuel Fangio, usando el casco del mítico balcarceño y con una bandera argentina en la mano.
Luego repitió con el Lotus a mayor velocidad, y cerró recorriendo el circuito en un micro descapotable, bajándose a firmar autógrafos y sacarse fotos con la gente. Un pequeño incendio en la parte trasera del Lotus, rápidamente controlado, coronó la adrenalina de la jornada. Fue la primera vez en 14 años que un monoplaza de F1 circuló por Buenos Aires, y la primera vez que un piloto argentino lo hizo en un trazado callejero de la ciudad.

El evento excedió ampliamente lo automovilístico. Hubo pantallas gigantes, DJs, la Orquesta Sinfónica de la Ciudad, Soledad Pastorutti y Luck Ra, convirtiendo el Road Show en una fiesta popular que mezcló deporte, música y emoción. Entre las celebrities presentes estuvieron Leandro Paredes, Miguel Merentiel, Diego Schwartzman y Bizarrap, amigo personal de Colapinto desde sus inicios. Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, lo felicitó públicamente desde sus redes: «Qué día para vos, Franco Colapinto. Bravo Argentina
y Buenos Aires», escribió, antes de cerrar con un «nos vemos en Miami».
Franco Colapinto deslumbró al público argentino
La conexión emocional que Colapinto genera con el público quedó en evidencia en cada gesto: bajarse
del auto, correr hacia la gente, abrasar a su abuela en plena pista.
Detrás del espectáculo hay una apuesta concreta: Argentina quiere que la F1 vuelva con una fecha oficial. El autódromo de Buenos Aires está en obras para cumplir los requisitos reglamentarios de la categoría, y en el GP de Miami se presentarán los avances ante la FIA.
El propio Colapinto fue directo al respecto: «Ojalá le podamos demostrar a la F1 lo que generamos y que volvamos dentro de muy poquito a tener un Gran Premio en Argentina»; El Road Show funcionó, en ese sentido, como una carta de presentación masiva — medio millón de personas en las calles son un argumento difícil de ignorar.
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Para Colapinto personalmente, el día tuvo una carga simbólica enorme. Llegó a la F1 en 2024 y desde entonces se convirtió en un fenómeno que trasciende el automovilismo, pero nunca había podido mostrarse ante su gente en este formato. «Conducir en casa un auto de Fórmula 1 es uno de los momentos más especiales de mi vida», reconoció.
Su estadía en Argentina fue breve — el calendario lo obliga a estar en Miami el próximo fin de semana —
pero suficiente para dejar una marca. El próximo desafío es deportivo: retoma el campeonato con un solo punto, el conseguido en China, en un año dominado por Kimi Antonelli. La fiesta terminó; ahora vuelve a competir.






