El boxeo mexicano se quedó sin nuevos campeones mundiales en Japón tras las derrotas de Israel «Jiga» González y Erik Badillo.
Ambos ofrecieron actuaciones valientes en el legendario Kokugikan de Tokio, pero ambos cayeron en sus respectivos combates titulares y regresarán a casa con las manos vacías.
Jiga González visitó la lona dos veces
El Jiga González, quien disputó la quinta pelea de campeonato mundial de su carrera, perdió con el japonés Kenshiro Teraji.
El nipón lo derrotó por decisión unánime para conquistar el cinturón vacante supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), el cual había dejado libre Jesse Rodríguez.
Las tarjetas de 115-111, 114-110 y 117-109 reflejaron el dominio del japonés, aunque el mexicano nunca dejó de buscar la victoria.
El «Jiga» comenzó con inteligencia, utilizó el jab para controlar la distancia y complicó a Teraji durante los primeros episodios.
Sin embargo, el japonés ajustó rápidamente. En el segundo asalto mandó a la lona al mexicano y tomó el control gracias a su velocidad y precisión.
González reaccionó en la segunda mitad del combate, presionó con mayor volumen de golpes y acorraló al local en varios momentos, pero Teraji respondió con mayor contundencia.
Y para poner broche de oro a su triunfo y la conquista titular, Kenshiro mandó a la lona al Jiga en el último asalto.
Kenshiro conquistó su tercer campeonato mundial en diferente división, mientras González volvió a quedarse a las puertas de la corona.
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Shokichi Iwata sobrevive a caída y vence a Erik Badillo
La otra esperanza mexicana también terminó con sabor amargo. Erik Badillo sufrió la primera derrota de su carrera al caer por nocaut técnico en el undécimo asalto ante Shokichi Iwata.
Con este resultado, el japonés retuvo el campeonato minimosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
El invicto mexicano sorprendió desde el inicio. Con movilidad, precisión y una efectiva guardia zurda, dominó los primeros episodios y en el cuarto asalto derribó al campeón con una combinación que silenció momentáneamente al público japonés.
Iwata, sin embargo, mostró el temple de un monarca. Poco a poco recuperó terreno, aumentó la presión y comenzó a imponer su potencia.
Castigó a Badillo en los últimos rounds, incluso parecía que el réferi se tardaba en detener la pelea.
Fue en el undécimo episodio cuando el tercero en la superficie consideró que el castigo era suficiente y ahí detuvo la pelea.
El objetivo de sumar a algún campeón mundial mexicano no tuvo éxito, el Jiga González deberá reconstruir nuevamente su camino tras perder su quinta oportunidad, y Badillo buscará levantarse del primer tropiezo de su carrera.






