A lo largo de casi un siglo de historia mundialista, los debuts de la selección mexicana han dejado recuerdos amargos, empates memorables y victorias que marcaron generaciones.
En esta edición, los dirigidos por Javier Aguirre comenzaron con el pie derecho su participación en el Mundial 2026 al imponerse 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez.
Esta victoria no solo ilusiona a la afición, sino que también se suma a una historia llena de contrastes en los partidos inaugurales del conjunto nacional en esta competencia.
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Un inicio sólido ante Sudáfrica en casa
Como uno de los tres países anfitriones de la Copa Mundial 2026, México tuvo el honor de disputar el partido inaugural del torneo y el conjunto mexicano respondió a la expectativa con una actuación convincente frente a Sudáfrica.
Julián Quiñones abrió el marcador apenas al minuto nueve tras aprovechar un error defensivo de los africanos y en la segunda mitad, Raúl Jiménez amplió la ventaja con un remate de cabeza que sentenció el encuentro.
El partido también estuvo marcado por la intensidad, ya que terminó con las expulsiones de Yaya Sithole (49), Themba Zwane (83) por los sudafricanos y de César Montes (91) por la escuadra mexicana.
La victoria permitió a México arrancar con tres puntos y escribir un nuevo capítulo positivo en su historial de debuts mundialistas.
Además, con este triunfo consiguió por primera vez en su historia ganar el partido inaugural de un Mundial de futbol, pues en sus anteriores aperturas, había empatado 0-0 con la Unión Soviética en México 1970 y 1-1 con Sudáfrica en Sudáfrica 2010.
Los difíciles primeros pasos del Tri
La historia de México en los Mundiales comenzó en Uruguay 1930, cuando disputó uno de los primeros partidos de la historia del torneo. Aquel estreno terminó con una derrota de 4-1 ante Francia.
Durante varias décadas, los debuts mundialistas fueron una asignatura pendiente para el Tri, pues en Brasil 1950 cayó 4-0 ante los anfitriones; en Suiza 1954 perdió 5-0 nuevamente frente a Brasil; y en Suecia 1958 fue derrotado 3-0 por la selección local.
En Chile 1962 volvió a encontrarse con Brasil y sufrió otro revés por 2-0, mientras que en Inglaterra 1966 logró romper la racha negativa con un histórico empate 1-1 frente a Francia, el primer resultado positivo de México en un estreno mundialista.
Los Mundiales como anfitrión marcaron un cambio
La condición de anfitrión fue históricamente favorable para la Selección Mexicana.
En México 1970, el Tri inauguró el torneo con un empate sin goles ante la Unión Soviética en el Estadio Azteca y aunque no consiguió la victoria, ese equipo alcanzó por primera vez los cuartos de final.
La gran diferencia llegó en México 1986, pues en aquella edición, el conjunto nacional consiguió por fin su primer triunfo en un debut mundialista al derrotar 2-1 a Bélgica.
El resultado impulsó una campaña que también terminó en cuartos de final, igualando la mejor actuación de México en una Copa del Mundo.
La consolidación de una selección competitiva
A partir de la década de los 90, México comenzó a mostrar una mayor regularidad en sus estrenos.
Aunque cayó 1-0 ante Noruega en Estados Unidos 1994, logró victorias consecutivas en Francia 1998 (3-1 ante Corea del Sur), Corea-Japón 2002 (1-0 contra Croacia) y Alemania 2006 (3-1 frente a Irán).
El “Tricolor” también protagonizó algunos de los debuts más recordados de los últimos años, pues en Sudáfrica 2010 empató 1-1 con el equipo anfitrión en el partido inaugural del torneo, mientras que en Brasil 2014 venció 1-0 a Camerún.
Sin embargo, uno de los triunfos más emblemáticos llegó en Rusia 2018, cuando un gol de Hirving Lozano permitió derrotar 1-0 a Alemania, entonces campeona del mundo, en una de las mayores sorpresas de la fase de grupos.
Del empate en Catar al triunfo en casa
La participación más reciente antes de 2026 fue con un empate sin goles ante Polonia en Catar 2022, resultado que terminó por ser insuficiente para evitar una temprana eliminación en fase de grupos.
Cuatro años después, el panorama fue diferente, pues con el respaldo de su afición y al jugar nuevamente como anfitrión, México derrotó a Sudáfrica y confirmó que los debuts mundialistas dejaron de ser una cuenta pendiente.
Aunque las primeras décadas estuvieron marcadas por derrotas contundentes, la tendencia cambió notablemente con el paso del tiempo y desde Francia 1998, México mantiene una reputación de equipo sólido en los arranques mundialistas.
La victoria frente a Sudáfrica en 2026 refuerza esa tendencia y alimenta la esperanza de que el Tri pueda igualar o incluso superar sus mejores actuaciones históricas en una Copa del Mundo.
Por ahora, el primer objetivo está cumplido y México comenzó ganando y volvió a demostrar que, cuando juega en casa, suele encontrar sus mejores versiones.
El triunfo 2-0 sobre Sudáfrica se suma a una larga historia de debuts mundialistas que incluye goleadas, empates memorables y victorias históricas.






