En una ciudad donde los deportes no solo se miran, sino que se sienten como parte de la identidad, a veces aparecen historias que van más allá de la cancha, que sorprenden y conectan con la gente y ese el caso de Nahuali, el bulldog que apoya a la Selección Mexicana.
Nahuali vive en los Ángeles, en el barrio de Lincoln Heights, dónde se ha convertido en un inesperado fenómeno entre los aficionados al deporte, que acudieron la víspera a Casa México para disfrutar del partido entre México y Chequia.
Entre los aficionados mexicanos con sus camisetas verdes, la presencia de Nahuali no pasa desapercibida. La gente se emociona, lo saluda con entusiasmo y lo reconoce como parte del ambiente del fútbol en Los Ángeles.

Toda una sensación
Para muchos, ya no es solo un perro, sino un personaje que representa esa pasión que se vive en cada partido del Tri. Entre selfis, risas y celulares levantados, Nawali se ha convertido en toda una sensación.
Los aficionados se acercan para tomarse fotos con él, como si fuera una pequeña estrella del evento, una presencia que une a la comunidad, y su apoyo a México lo ha vuelto parte de la fiesta.
Su historia está ligada a Jesús Tovar, quien nació en Los Ángeles, pero con raíces profundas en la Ciudad de México, ya que sus papás son originarios de allá. Esa mezcla cultural también se refleja en la vida que comparte con su compañero de cuatro patas.
Nahuali llegó a su vida tras ser adoptado del Animal Shelter del condado de Los Ángeles. Desde entonces, su dueño asegura que la conexión fue inmediata. “No sé si yo lo rescaté a él o él me rescató a mí”, cuenta con emoción a Amexi.
Un rostro conocido en el estadio de los Dodgers
Con el paso del tiempo, Nahuali dejó de ser solo una mascota. Se convirtió en un rostro conocido en el estadio de los Dodgers, donde es frecuente verlo en los juegos de casa, disfrutando del ambiente como un aficionado más.
En redes sociales incluso ya tiene identidad propia. Es conocido como “Dodgers Doggo” en Instagram y TikTok, donde sus apariciones llaman la atención de miles de seguidores.
Pero lo que ha hecho que su historia se vuelva aún más viral es su cambio de camiseta emocional: de ser fanático del béisbol, pasó a apoyar con fuerza a la Selección Mexicana.

Desde que inició la actividad reciente del Tricolor, su dueño asegura que Nahuali no se ha perdido ni un solo partido.
“Sí, no ha faltado ningún partido todavía”, confirma Jesús Tovar, sorprendido por la constancia de su compañero.
Lo que hace especial a Nahuali no es solo su presencia en eventos deportivos, sino esa forma en la que representa algo muy común en Los Ángeles: la identidad dividida entre lo mexicano y lo estadunidense, entre el Dodger Stadium y el corazón tricolor.
Hoy, Nahuali no es solo un perro fanático. Es un personaje que, sin decir una palabra, conecta con miles de personas que viven entre dos culturas y que encuentran en él un reflejo inesperado de su propia historia.
Lee: Fiesta en Los Ángeles por el Triunfo de México ante Chequia






