La selección de Uruguay sufrió un retraso de casi tres horas en su viaje de Cancún a Miami el domingo, previo a su debut ante Arabia Saudita en el Mundial 2026.
El problema se originó porque la aeronave asignada inicialmente no contaba con autorización para ingresar a Estados Unidos, obligando a reorganizar el traslado de toda la delegación.
Un contratiempo inesperado
Lo que parecía un traslado rutinario terminó convirtiéndose en una jornada de incertidumbre para la delegación uruguaya.
Dirigentes de la Asociación Uruguaya de Futbol (AUF) fueron informados en el Aeropuerto de Cancún de que el avión asignado no podía volar hacia territorio estadounidense.
Horas de espera
La salida programada tuvo que ser suspendida mientras se buscaba una nueva aeronave. Según fuentes de la AUF citadas por el medio uruguayo El Observador, el inconveniente estuvo relacionado con la aerolínea encargada del servicio y no con la FIFA.
Posteriormente, el organismo rector del futbol confirmó que la demora se debió a un problema de habilitación de la compañía aérea.
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Agenda alterada
Finalmente, Uruguay aterrizó en Miami a las 19:20 horas locales, casi tres horas después de lo previsto. El retraso también afectó la conferencia de prensa de Marcelo Bielsa y José María Giménez previa al encuentro ante Arabia Saudita.
La jornada concluyó con la llegada del plantel a su hotel, donde fue recibido por aficionados uruguayos.
Tras superar dicho obstáculo, La Celeste está lista para debutar este lunes en el Mundial 2026, en un partido donde son favoritos al triunfo.






