España y Portugal acaparan toda la atención en los octavos de final este lunes, en un duelo donde uno de los favoritos dirá adiós al Mundial 2026.
El Estadio de Dallas será el escenario donde españoles y portugueses reeditarán una de las rivalidades más intensas del futbol europeo a las 13:00 horas, tiempo del centro de México.
España salta como favorita para avanzar. La Roja confirmó durante la fase de grupos que posee una de las plantillas más completas del torneo, y lo reafirmó en dieciseisavos de final.
Su equipo combina posesión y profundidad por las bandas, además de tener a hombres como Lamine Yamal o Mikel Oyarzabal, su hombre gol en la justa.
Por eso y otras cosas, la afición y expertos colocan a España como uno de los candidatos a levantar la Copa del Mundo.
Pero este lunes tendrá enfrente a otro de los favoritos, éste más sentimental y todo por Cristiano Ronaldo.
CR7 está disputando su último mundial y hay mucha ilusión del equipo y de la afición por verlo levantar la corona, pero el desafío del lunes es complicado.
El equipo lusitano sufrió para instalarse en los octavos de final al imponerse apenas 2-1 a Croacia, pero sigue con vida y con la ilusión de llegar a la última instancia.
El ganador se instalará entre los ocho mejores equipos del Mundial y reforzará sus aspiraciones rumbo al campeonato.

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Estados Unidos, a dar el golpe en la mesa contra Bélgica
Y en cuartos de final enfrentaría al vencedor del duelo entre Estados Unidos, que intentará convertir la localía en un factor cuando enfrente a Bélgica en el Estadio de Seattle a las 18:00 horas.
El conjunto estadounidense, con el respaldo de su afición durante toda la competencia, ha tenido buenas actuaciones y va por una más.
Luego de vencer 2-0 a Bosnia y Herzegovina en la segunda ronda, el rival tendrá mayor dificultad, pero hay motivación para seguir con vida.
Bélgica, por su parte, no tuvo un gran inicio en el mundial y en dieciseisavos le costó vencer a Senegal, pero quiere demostrar que ya despertó en la justa.
Estados Unidos apostará por la intensidad, la presión alta y el respaldo de miles de aficionados, mientras Bélgica intentará imponer su experiencia internacional y su capacidad para controlar el ritmo del encuentro.






