Rafael Márquez asumió oficialmente su cargo como nuevo director técnico de la Selección Mexicana con mucha ilusión.
Pero también con el compromiso de dar continuidad al proceso que inició Javier Aguirre rumbo al Mundial 2026 y con claros objetivos de qué buscará en su equipo.
El histórico exjugador mexicano conoce de cerca el proyecto, pues acompañó a Aguirre como auxiliar durante el ciclo mundialista que culminó en julio.
Ahora toma las riendas de un equipo que, asegura, cuenta con una base sólida y no necesita comenzar desde cero.
“Muy contento, muy feliz, muy ilusionado de tomar esta responsabilidad. Sé que no voy a trabajar desde cero, sino que hay una continuidad, hay una base importante. Obviamente me tiene muy ilusionado poder hacer crecer esta selección”, expresó Márquez durante su presentación.
Márquez considera que ese conocimiento previo representa una ventaja para afrontar el nuevo reto y llevar al Tricolor a otro nivel.
“Me da mucha confianza de seguir con este proceso, conozco a los jugadores, el entorno y me he cobijado de un grupo de gente con experiencia, que ha estado en los máximos niveles y es lo que queremos: tratar de llevar a esta selección a otro nivel”, señaló.
Márquez quiere un Tricolor con identidad
Uno de sus principales objetivos consiste en construir una identidad futbolística que permita al equipo competir al máximo nivel y generar una conexión más fuerte con la afición mexicana.
“Identidad, que se vea que el equipo juega a ser competitivo, es lo que demostramos dentro del Mundial, es algo que queremos continuar y que los chicos puedan dar su máximo, que pueda identificarse con la gente de México, es lo primordial”, explicó.
Además, quiere que la afición se sienta orgullosa de ver a su equipo en la cancha y a los jugadores por representar a su país.
“Lo principal va a ser que la gente se sienta orgullosa de su Selección, que la gente se sienta contenta, bien representados, que intentemos siempre competir”, afirmó.
Para alcanzar esos objetivos, Márquez y su equipo mantienen un radar de 60 jugadores y prestarán especial atención a las nuevas generaciones.
“Hay una buena camada de jugadores jóvenes, que viene empujando fuerte. Vamos a estar muy pendientes de todos ellos, queremos potencializar a todos ellos y no nada más en lo futbolístico, sino también en lo personal, en lo que hacen dentro y fuera de la cancha” abundó.
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Cuerpo técnico de calidad
El cuerpo técnico de Márquez quedó integrado por Juan Manuel Lillo, Andrés Guardado y Vidal Paloma como auxiliares técnicos; Xabier Mancisidor como entrenador de porteros, y Pol Lorente como preparador físico.
“No puedo estar más contento de tener un gran grupo de trabajo. Son gente de una altísima calidad humana, gente que se entrega”, destacó.

Además, adelantó que buscarán fortalecer el trabajo con las selecciones menores y los clubes durante los 365 días del año, con la intención de que los jóvenes lleguen al combinado mayor con más herramientas.
“Será importante fortalecer el proceso de los jóvenes”, afirmó, antes de resumir la filosofía que marcará su gestión: “Cuando lleguen a Selección Nacional Mayor estén con más herramientas y mejor capacitados”.
Así, Márquez inicia una nueva etapa al frente del Tricolor con una idea clara: continuar lo construido por Aguirre, consolidar una identidad, potenciar el talento mexicano y preparar a la Selección para competir con mayores argumentos en 2030.







