El Banco de México (Banxico) sorprendió al mercado al recortar en 25 puntos base la tasa de interés de referencia, que pasó de 6.50% a 6.25%, y anunció el inicio de un nuevo ciclo de relajación monetaria pese al reciente repunte de la inflación.
La decisión marcó un giro en la estrategia monetaria del banco central después de mantener sin cambios el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día durante tres reuniones consecutivas.
En su penúltimo anuncio de política monetaria de 2026, la Junta de Gobierno consideró que el proceso de desinflación continúa y evaluó que las condiciones de holgura en la economía limitan el traspaso de los movimientos cambiarios a los precios.
Asimismo, estimó que actualmente no existen presiones de demanda relevantes y que el grado de restricción monetaria acumulado sigue operando sobre la economía.
Decisión dividida dentro de la Junta de Gobierno
Con la participación de sus cinco integrantes, la Junta aprobó por mayoría de tres votos contra dos reducir la tasa de referencia a 6.25%.
La gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y los subgobernadores José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo respaldaron el recorte.
En contraste, los subgobernadores Galia Borja Gómez y Jonathan Heath votaron por mantener la tasa de interés en 6.50%.
“Hacia delante, la Junta de Gobierno considera que mantener la tasa por un tiempo prolongado en el nivel alcanzado apoyará la convergencia de la inflación a su meta y será adecuado para enfrentar los retos macroeconómicos externos”, anticipó.
El instituto central precisó que futuras decisiones dependerán del comportamiento de la inflación, del efecto del tipo de cambio sobre los precios, de las condiciones de holgura de la economía y de las expectativas inflacionarias.
Inflación repunta, pero Banxico mantiene meta para 2027
El banco central revisó al alza su pronóstico de inflación para el cuarto trimestre de 2026, aunque mantuvo sin cambios las previsiones para los periodos posteriores.
De este modo, sigue anticipando que la inflación converja al objetivo permanente de 3.0% durante el cuarto trimestre de 2027.
Entre la primera quincena de septiembre y la primera de octubre de 2026, la inflación general aumentó de 3.42% a 3.62%, impulsada por mayores presiones en el componente no subyacente.
Por su parte, la inflación subyacente descendió ligeramente de 3.79% a 3.78%, lo que Banxico consideró una señal de continuidad en el proceso desinflacionario.
Aunque las expectativas de inflación para el cierre de 2026 disminuyeron, las de largo plazo permanecen por encima de la meta oficial.
Riesgos inflacionarios siguen con sesgo al alza
Banxico advirtió que el balance de riesgos para la inflación mantiene un sesgo al alza.
Entre los factores que podrían presionar los precios destacó:
- Persistencia de la inflación subyacente.
- Mayor depreciación del peso mexicano.
- Disrupciones derivadas de políticas comerciales.
- Efectos inflacionarios de conflictos geopolíticos.
- Fenómenos climáticos adversos.
- Incrementos en costos de producción.
En sentido contrario, identificó como factores de alivio:
- Menor crecimiento económico en México o Estados Unidos.
- Menor traspaso de costos a los consumidores.
- Episodios de apreciación del peso.
Además, subrayó que los cambios en la política económica de Estados Unidos y una posible prolongación de los conflictos geopolíticos continúan generando incertidumbre para la trayectoria de la inflación.
Banamex ve un ajuste aislado
Para Banamex, el recorte tomó por sorpresa al mercado y la Junta de Gobierno buscó compensar esa sorpresa con un mensaje que apunta a la cautela.
El grupo financiero consideró que la autoridad monetaria trató de dejar claro que el movimiento tuvo un carácter extraordinario y no necesariamente implica una secuencia continua de bajas.
Por ello mantuvo su expectativa de una tasa de referencia de 6.25% al cierre de 2026 y de 2027.
También señaló que el entorno inflacionario se ha deteriorado ante factores como el repunte de la inflación subyacente, el aumento del Índice Nacional de Precios al Productor (INPP), la depreciación cambiaria y una actividad económica más resistente de lo previsto.
Banorte anticipa una pausa prolongada
Los analistas de Banorte destacaron que el comunicado adoptó un tono más neutral tras la reducción de la tasa.
A su juicio, la referencia explícita a un «ajuste puntual» y el mensaje de mantener el nivel alcanzado durante un periodo prolongado sugieren que Banxico no contempla nuevos recortes en el corto plazo.
La institución observó que los pronósticos de inflación tuvieron modificaciones marginales y que la convergencia hacia la meta sigue prevista para el cuarto trimestre de 2027.
Monex alerta sobre riesgos para el peso
Por su parte, Monex indicó que el mercado ya descontaba parcialmente la posibilidad de una baja de tasas.
Tras el anuncio, el peso llegó a depreciarse 1.3% frente al dólar, aunque posteriormente recuperó terreno.
La institución advirtió que una política monetaria menos restrictiva podría incrementar los riesgos inflacionarios a través de mayores presiones sobre el tipo de cambio, especialmente en un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas y condiciones financieras restrictivas.
Además, señaló que la minuta que Banxico publicará el próximo 19 de noviembre será clave para conocer los argumentos detrás de la decisión y las posturas de los miembros que votaron en contra.
BX+ prevé estabilidad en tasas hasta 2027
Para Ve por Más (BX+), la inflación enfrentará retos importantes hacia el cierre del año debido a las presiones salariales, la baja productividad, un tipo de cambio más elevado y distintos choques en el componente no subyacente.
La institución consideró que la tasa de interés ya se ubica en la parte baja de su rango neutral y advirtió que la Reserva Federal podría adoptar una postura monetaria más restrictiva.
Ante ese escenario, estimó que Banxico no volverá a reducir la tasa de referencia al menos hasta el segundo trimestre de 2027.



