En abril de 2026, el valor de la canasta alimentaria —referente de la línea de pobreza extrema por ingresos— se ubicó en dos mil 598.99 pesos mensuales por persona en zonas urbanas y en mil 966.06 pesos en zonas rurales, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El incremento anual fue de 8.3% en ambos ámbitos, muy por encima de la inflación general anual de 4.4% en abril.
En comparación con marzo, en el ámbito urbano, la canasta alimentaria aumentó 1.1% y a nivel rural subió 1.3% en abril, niveles superiores a la inflación mensual de 0.2 por ciento.
Productos con mayor incidencia
El repunte de las líneas de pobreza extrema por ingresos refleja que el costo de los alimentos básicos y servicios esenciales crece más rápido que la inflación general, lo que presiona el poder adquisitivo de los hogares, sobre todo en zonas rurales.
Así, los alimentos que más presionaron la canasta fueron el jitomate, chile y papa, además de los gastos en alimentos y bebidas fuera del hogar.
En el ámbito rural, el jitomate y el chile tuvieron mayor impacto; en el urbano, la papa y el consumo fuera del hogar encabezaron las alzas.
Líneas de pobreza por ingresos
La línea de pobreza por ingresos —que suma la canasta alimentaria y la no alimentaria— alcanzó cuatro mil 954.23 pesos mensuales por persona en zonas urbanas y tres mil 572.47 pesos en zonas rurales.
El aumento anual fue de 6.3% en el ámbito rural y 5.7% en el urbano, también superior a la inflación. Los rubros de mayor incidencia fueron la canasta alimentaria, transporte público y cuidados personales, con mayor peso en las zonas urbanas.
En su comparación mensual, las Líneas de Pobreza por Ingresos aumentaron fueron de 0.5 % en el ámbito rural y 0.3 % en el urbano.






