Cada mes, los hogares enfrentan un reto financiero que parece sencillo pero suele complicarse: cubrir puntualmente los pagos recurrentes.
Agua, luz, gas, Internet, celular, colegiaturas y hasta plataformas de streaming forman parte de una lista que, aunque previsible, muchas veces no se planea con anticipación.
Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera de Banamex, advirtió que la clave está en la planeación estratégica.
“Si se consideran desde el inicio del año, se logra mayor control de las finanzas personales, se evitan retrasos y se fortalece el hábito del ahorro”, señaló en un reporte.
Identificar y clasificar gastos
El primer ejercicio recomendado por Ordaz es elaborar una lista completa de todos los pagos recurrentess: servicios básicos, seguros e impuestos.
Una vez identificados, conviene clasificarlos por frecuencia —mensuales, bimestrales o anuales— y por prioridad. Esto permite estimar el gasto total del año y tener certeza de las fechas limite.
Dar prioridad a impuestos como el predial
Subrayó que el predial debe programarse con anticipación, ya que ofrece beneficios importantes:
- Descuentos por pronto pago: la mayoría de las administraciones locales los aplican en enero y febrero, además de beneficios adicionales para grupos vulnerables.
- Protección del patrimonio: al ser la cuota de mantenimiento legal de la vivienda, no cubrirlo genera multas, recargos e incluso afecta el historial crediticio.
- Promociones bancarias: existen opciones de pago a meses sin intereses, preferibles a acumular cargos moratorios.
Elaborar un calendario financiero
El director de Educación Financiera de Banamex destacó que una herramienta sencilla pero poderosa es el calendario financiero. Puede hacerse en papel, en una hoja de cálculo o mediante aplicaciones digitales.
Debe incluir:
- Fechas límite de pago.
- Montos promedio o estimados.
- Posibles aumentos por inflación o ajustes de tarifas.
- Meses con mayor carga económica, como diciembre, cuando suele subir el recibo de luz.
Automatizar y aprovechar beneficios
Para quienes olvidan fechas, agregó, la domiciliación de pagos en tarjeta de crédito es una alternativa útil, siempre que se cuente con fondos disponibles.
Además, conviene aprovechar incentivos como cashback o promociones bancarias a meses sin intereses.
Más allá de la ansiedad financiera
Aunque el dinero suele ser fuente de preocupación, anticipar los pagos recurrentes trae múltiples beneficios: evita pagar de más, reduce el estrés financiero, fortalece la cultura del ahorro y permite destinar excedentes a metas de mediano y largo plazo.
“Una buena planeación convierte al dinero en una herramienta para consolidar sueños, no en un obstáculo para la tranquilidad”, concluyó Ordaz.






