La economía mexicana muestra una ligera mejoría, pero todavía no logra una recuperación generalizada ni ha regresado a una senda de crecimiento sostenido, advirtió el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) al presentar los resultados de su indicador correspondientes al tercer trimestre de 2026.
La presidenta nacional del IMEF, Gabriela Gutiérrez Mora, señaló que la mejora económica se explica principalmente por dos factores: el aumento del gasto público en inversión física entre abril y junio y el acelerado crecimiento de las exportaciones de equipo de cómputo.
Con estos elementos, consideró posible que el Producto Interno Bruto (PIB) de México registre un crecimiento de 1.7% durante 2026, lo que representaría una aceleración respecto al año anterior. Sin embargo, puntualizó que esta expansión seguiría por debajo del crecimiento promedio anual de 2.2% que la economía mexicana registraba hasta 2018.
“La actividad económica muestra una ligera mejoría, pero esto no es generalizado en todos los sectores”, afirmó en videoconferencia.
Persisten riesgos para la economía mexicana
La presidenta del IMEF advirtió que el escenario económico mantiene importantes riesgos.
Por un lado, destacó que en julio el gasto público en construcción cayó 13% mensual, una señal que podría anticipar una nueva desaceleración de la inversión física gubernamental y limitar el crecimiento económico durante el resto del año.
Asimismo, las exportaciones de equipo de cómputo acumulan un crecimiento cercano a 200% hasta julio, pero presentan un bajo contenido nacional, ya que gran parte de sus insumos provienen de Asia. Esta situación representa una oportunidad para la economía mexicana, aunque también implica riesgos en el marco de la próxima revisión del T-MEC.
El organismo también alertó sobre la situación de las finanzas públicas, presionadas por el gasto rígido y el lento avance de la consolidación fiscal.
Gutiérrez Mora señaló que los resultados recientes de la Encuesta Intercensal evidencian que el gasto en pensiones seguirá aumentando y ejercerá una presión creciente sobre las finanzas gubernamentales, elevando la probabilidad de recortes en la calificación crediticia de la deuda soberana mexicana.
A ello se suman los riesgos inflacionarios, especialmente en el sector servicios, así como la reciente depreciación del peso frente al dólar, impulsada por la expectativa de una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos.
EI IMEF indicó que, mientras se espera que las tasas de interés permanezcan sin cambios en México durante este año, el diferencial de tasas frente a Estados Unidos podría reducirse a un nuevo mínimo histórico, disminuyendo el atractivo de las operaciones de carry trade que habían favorecido la apreciación de la moneda mexicana.
Mejoría económica no se refleja en toda la actividad
Por su parte, Gabriela Siller, integrante del Comité Técnico Asesor del Indicador IMEF y directora de Análisis Económico de Grupo Financiero BASE, sostuvo que el comportamiento del indicador coincide con el desempeño reciente de la economía.
“La realidad es que hay una ligera mejoría, pero no es algo que se sienta a lo largo de toda la economía”, afirmó.
Explicó que parte del mejor desempeño obedece a la revisión a la baja realizada por el INEGI a las cifras del segundo trimestre del año pasado, así como a una recuperación moderada del gasto en inversión física.
No obstante, subrayó que el nivel de inversión pública todavía se ubica alrededor de 30% por debajo del observado en 2024.
Respecto a las exportaciones de equipo de cómputo, reconoció que muestran un crecimiento extraordinario, pero aclaró que su bajo valor agregado nacional impide que ese dinamismo se refleje en mayores flujos de Inversión Extranjera Directa o en una creación de empleos acorde con el avance de las exportaciones.
Siller consideró que México necesita fortalecer la promoción internacional, ampliar la infraestructura energética y de agua, además de ofrecer mayor certidumbre en materia de costos laborales y política fiscal para atraer nuevas inversiones.
Aunque reconoció que la economía registra una aceleración respecto al año pasado, enfatizó que aún no puede hablarse de una recuperación.
“Estamos viendo una ligera mejoría, pero todavía estamos en un estancamiento económico, particularmente reflejado en el incremento de la informalidad”, señaló.
Indicador IMEF muestra señales mixtas en septiembre
El integrante del Comité Técnico Asesor del Indicador IMEF, Federico Rubli, indicó que los resultados de septiembre muestran señales mixtas de la actividad económica, con una mayor estabilidad frente a los niveles de debilidad observados anteriormente, aunque sin evidencia suficiente para confirmar una recuperación generalizada.
En el sector manufacturero, el indicador general avanzó de 49.9 a 50.0 puntos, alcanzando el umbral de neutralidad después de un prolongado periodo en zona de contracción.
La serie tendencia-ciclo subió de forma moderada hasta 49.9 unidades, mientras que el subíndice ajustado por tamaño de empresa descendió 0.6 puntos, aunque permaneció en terreno expansivo con 51.9 unidades.
En contraste, el Indicador IMEF No Manufacturero aumentó de 49.0 a 49.2 puntos, pero continuó por debajo del nivel de expansión.
Además, la serie tendencia-ciclo retrocedió marginalmente a 49.0 unidades y la medición ajustada por tamaño de empresa cayó 1.2 puntos hasta 48.5 unidades, permaneciendo en zona de contracción.
Rubli concluyó que el deterioro de la actividad económica ha perdido intensidad, pero la recuperación continúa siendo heterogénea e insuficiente para anticipar una transición firme y sostenida hacia una fase expansiva.








