La inflación anual en México se ubicó en 3.62% durante la primera quincena de octubre de 2026, desde el 3.49% observado en la segunda mitad de septiembre, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El resultado superó la expectativa de los analistas, que anticipaban una tasa de 3.59%, y representó el nivel más alto desde la segunda quincena de mayo, cuando alcanzó 3.77%.
Aunque la inflación acumula 10 quincenas por debajo de 4.0%, límite superior del objetivo permanente del Banco de México (Banxico), también registró su tercera aceleración consecutiva, impulsada principalmente por el comportamiento de energéticos y algunos productos agropecuarios.
Electricidad y transporte aéreo impulsan el repunte
Durante la primera mitad de octubre, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.41% quincenal, cifra que representó su mayor incremento para una primera quincena de octubre desde 2024.
Los productos y servicios con mayor incidencia en el aumento de los precios fueron:
- Electricidad, con un alza de 18.51%.
- Transporte aéreo, con aumento de 14.77%.
- Tomate verde, con incremento de 22.07%.
- Servicios profesionales, con avance de 9.55%.
- Vivienda propia, con aumento de 0.15%.
- Gas doméstico LP, con alza de 1.38%.
El incremento de la electricidad respondió principalmente a la conclusión del programa de tarifas preferenciales de temporada cálida en 18 ciudades del país.
Jitomate, limón y papa ayudaron a contener los precios
En contraste, algunos productos contribuyeron a moderar las presiones inflacionarias.
Entre ellos destacaron:
- Jitomate, con una baja de 3.04%.
- Limón, con caída de 10.43%.
- Papa y otros tubérculos, con reducción de 2.53%.
- Automóviles, con descenso de 0.35%.
- Plátanos, con baja de 4.15%.
- Servicio de taxi, con disminución de 0.74%.
Inflación subyacente también acelera
La inflación subyacente, considerada por los especialistas como el indicador que refleja con mayor precisión la tendencia de mediano y largo plazo de los precios, registró un aumento de 0.25% quincenal y aceleró su ritmo anual a 3.78%.
Al interior de este componente, las mercancías aumentaron 0.17%, mientras que los servicios avanzaron 0.31%.
Por su parte, la inflación no subyacente creció 0.98% quincenal. Los productos agropecuarios disminuyeron 0.11%, pero los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno aumentaron 1.85%.
A tasa anual, este componente llegó a 3.08%, su sexto incremento consecutivo y su primer nivel superior a 3% desde la primera quincena de mayo.
Analistas ven mayor presión para Banxico
Especialistas de Grupo Financiero Banamex anticipan que la inflación general cierre 2026 en torno a 3.9%, impulsada por una recuperación gradual de la inflación agropecuaria y una estabilización de la inflación subyacente alrededor de 3.7%.
Además, identifican riesgos asociados a mayores costos laborales, ajustes cambiarios recientes y la reversión de algunos factores que habían ayudado a contener la inflación.
Para Grupo Financiero Monex, la persistencia de las presiones en servicios, la volatilidad de los precios internacionales del petróleo, los conflictos geopolíticos, los riesgos climáticos y una posible depreciación cambiaria mantienen sesgados al alza los riesgos inflacionarios.
En ese contexto, prevé que Banxico mantenga sin cambios la tasa de interés de referencia en 6.50% en su decisión del próximo 5 de noviembre, mientras evalúa la evolución del proceso desinflacionario.
La institución considera que será clave observar si el reciente repunte de la inflación subyacente y la aceleración gradual de los energéticos generan una postura más cautelosa entre los integrantes de la Junta de Gobierno.
Descartan recortes de tasas en 2026
Por separado, Grupo Financiero Ve por Más (Bx+) estima que la inflación continuará acelerándose de forma gradual durante el cierre del año, aunque permanecería por debajo de 4%.
La firma advierte que el entorno inflacionario sigue siendo complejo debido al comportamiento del tipo de cambio, el aumento acumulado de los costos laborales, la volatilidad de materias primas y energéticos, así como los posibles efectos climáticos asociados al fenómeno de El Niño.
También señala que el reciente endurecimiento de la postura monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos limita el margen de maniobra de Banxico y aumenta la presión sobre el peso mexicano.
Por ello, considera poco probable que el banco central reduzca la tasa de interés de referencia durante lo que resta de 2026, pese al entorno de crecimiento económico moderado.



