En un entorno de exceso de regulaciones y altos costos laborales, la informalidad se ha fortalecido y representa ya más del 25% del valor agregado de la economía, según cifras del INEGI, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
En su reporte semanal “Análisis Económico Ejecutivo”, subrayó que 33.4 millones de personas trabajan en la informalidad, lo que equivale al 55.2% de los ocupados, sin acceso a seguridad social.
Expuso que este fenómeno responde a trámites engorrosos, corrupción en ámbitos locales y crecientes cuotas patronales que encarecen la contratación formal, afectando sobre todo a micro y pequeñas empresas.
El organismo de investigación y análisis del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), afirmó que las reformas recientes, como el aumento de días de vacaciones y la reducción de la jornada laboral a 40 horas, incrementan aún más los costos de contratación.
Mientras no existan incentivos claros para participar en la formalidad, la economía seguirá atrapada en bajo crecimiento y reducida productividad, advirtió el CEESP.
Propuso simplificar trámites, aprovechar plataformas digitales y ofrecer incentivos fiscales equitativos para estimular la formalidad, junto con garantizar beneficios tangibles en seguridad social, educación y seguridad pública.






