La inflación alimentaria encendió las alarmas en el primer trimestre del año. Según la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), los productos más caros fueron el jitomate saladet, con un aumento de 61.02%, seguido del limón (38.36%) y el tomate verde (18.58%).
Otros productos también se encarecieron: los cigarros (20.13% por el nuevo Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, IEPS), la papa (16.63%), el café soluble (11.31%) y el chile poblano (9.48%).
En conjunto, la canasta básica registró una inflación de 3.18% en el primer trimestre, golpeando directamente el bolsillo de las familias mexicanas, refirió.
Factores que presionan los precios
El organismo representante del pequeño comercio apuntó que los factores que empujan la inflación de frutas y verduras en el primer trimestre del 2026 son:
- Sequía y escasez de cosechas: menor producción agrícola.
- Fertilizantes caros: insumo clave que encarece la siembra.
- Gasolinas al alza: aumentos de 2% a 5% en semanas recientes elevan costos logísticos.
- Presiones salariales: aumentos que buscan recuperar poder adquisitivo, pero elevan costos de producción.
- T-MEC incierto: tensiones arancelarias que frenan inversión y comercio regional.
Consecuencias para la economía familiar
La Anpec señaló que el encarecimiento de frutas y verduras afecta directamente la alimentación diaria de los hogares, presiona a los pequeños comercios y reduce el poder adquisitivo.
Cada ajuste en insumos y transporte se traduce en precios más altos en los anaqueles, añadió.
Ventanas de oportunidad
El organismo consideró que, hacia adelante. se abren algunas ventanas de oportunidad que podrían ayudar a reactivar la economía:
- Copa Mundial de Fútbol: se esperan más de 5.5 millones de visitantes y una derrama superior a 60 mil millones de pesos, lo que podría dinamizar comercio, turismo y servicios.
- Renegociación del T-MEC: condiciones más favorables podrían atraer inversión y estabilizar precios.







