La expectativa de que los precios continúen aumentando domina la percepción de los consumidores mexicanos rumbo al cierre de 2026. Una encuesta de Research Land, agencia de investigación de mercados de Grupo UPAX, reveló que 85% de los mexicanos anticipa nuevas alzas de precios, mientras apenas 1% considera que comenzarán a bajar.
El estudio muestra que el encarecimiento del costo de vida sigue influyendo en las decisiones de consumo de las familias. En contraste con la amplia mayoría que espera aumentos, solo 14% prevé estabilidad en los precios, una señal de que los consumidores prácticamente descartan una reducción generalizada en el corto plazo.
Para Pablo Levy, director general de Research Land, el resultado refleja una percepción cada vez más arraigada entre los hogares.
“Los consumidores no necesariamente esperan que los precios bajen, sino que dejen de subir tan rápido. Esta diferencia es importante porque, aun cuando la inflación puede moderarse, las familias seguirán enfrentando un costo de vida elevado y la necesidad de administrar mejor sus recursos”, explicó.
Inflación más moderada, pero sin bajas de precios
Las expectativas de los encuestados coinciden con las proyecciones de organismos y especialistas.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estimó en su informe intermedio de septiembre una inflación general promedio de 4.1% para México en 2026 y de 3.4% para 2027, lo que apunta a una desaceleración gradual en el ritmo de crecimiento de los precios, pero no a una disminución de éstos.
De igual forma, la encuesta de septiembre de 2026 del Banco de México (Banxico) mostró que especialistas del sector privado prevén una inflación general de 3.87% al cierre de este año, lo que también implica que los precios seguirán aumentando, aunque con menor intensidad.
Incertidumbre domina la economía familiar
Más allá de la inflación, la encuesta evidenció un sentimiento de cautela entre los hogares.
Al preguntar cómo visualizan la economía familiar al finalizar el año, 37% manifestó incertidumbre o preocupación, mientras que 34% expresó un optimismo moderado.
Además, 21% dijo sentirse resignado ante la situación económica y apenas 8% reportó confianza y estabilidad.
Los resultados reflejan un escenario donde las expectativas de mejora conviven con la preocupación de que los ingresos no alcancen para mantener el nivel de vida.
Costo de vida obliga a recortar gastos
La presión de los precios ya tiene efectos concretos sobre el presupuesto familiar.
Según el estudio, 49% de los mexicanos ha sacrificado comodidades para ajustar sus finanzas, mientras que 28% reconoció haber dejado de cubrir algunas necesidades básicas.
Otro 19% reportó ajustes menores en su presupuesto y solo 4% afirmó que su estilo de vida no ha cambiado.
La relevancia de estos resultados aumenta al considerar la estructura del gasto de los hogares. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024 del INEGI, los mexicanos destinan en promedio 37.7% de su gasto monetario a alimentos, bebidas y tabaco, mientras que 19.5% se dirige a transporte y comunicaciones, rubros que concentran más de la mitad del gasto familiar.
Promociones y compras por volumen, principal estrategia
Ante la posibilidad de nuevos aumentos hacia diciembre, los consumidores ya preparan estrategias para proteger su presupuesto.
El estudio encontró que 41% planea aprovechar promociones y realizar compras por volumen, mientras que 34% considera eliminar gastos no esenciales.
Además, 14% contempla sustituir productos por marcas blancas y solo 11% no prevé aplicar ninguna medida adicional.
“La promoción se ha convertido en la primera herramienta de ajuste del consumidor y recortar gastos no esenciales es la segunda; y solo una de cada 10 personas no contempla ninguna estrategia adicional para cuidar su cartera”, señaló Pablo Levy.
Factores globales y políticas internas, las principales causas
Respecto a las razones detrás del nivel actual de precios, 44% de los encuestados atribuyó la situación a factores económicos internacionales y 41% a políticas económicas internas.
Por su parte, 13% señaló los costos logísticos y de producción de las empresas, mientras que apenas 2% responsabilizó a la especulación en los puntos de venta.
“Las respuestas reflejan que los consumidores asocian el comportamiento de los precios con factores nacionales e internacionales. Para las empresas, estos hallazgos representan una oportunidad de comprender las preocupaciones de sus clientes y anticipar cómo podrían evolucionar sus decisiones de compra durante los últimos meses del año”, concluyó Levy.



