México necesita romper el ciclo de bajo crecimiento que registra menor a su potencial de 2% para aspirar a convertirse en la décima economía mundial en 2050, consideró Eduardo Osuna Osuna, vicepresidente y director general de BBVA México.
Durante la Reunión Nacional de Consejeros Nacionales de BBVA México 2026, afirmó que la clave para ello está en hacer de la inversión —especialmente la privada nacional— el verdadero motor de desarrollo.
Osuna recordó que México ha perdido posiciones en el ranking global, pasando de la economía número 11 a la 15, debido a un crecimiento insuficiente frente al avance de otras naciones.
Señaló tres grandes obstáculos del crecimiento económico de México son la falta de infraestructura robusta, alta informalidad laboral que limita el acceso al crédito, y la inseguridad física y jurídica que frena la confianza empresarial.
El banquero subrayó que la inversión privada nacional representa 76% del total, pero se ha mantenido estancada desde 2018.
La inversión extranjera directa apenas alcanza 11% y la pública el 3%.
“Si los empresarios mexicanos no invierten más, no podemos mover la aguja del crecimiento”, enfatizó.
Los pilares del crecimiento
El director de BBVA México planteó cinco ejes para alcanzar un crecimiento sostenido de 2.5%: infraestructura, seguridad, digitalización, formalización de pymes y fortalecimiento del T-MEC.
Sólo con avances en estos rubros México podrá generar empleo formal, dinamizar el consumo y elevar su competitividad.
La ruta hacia la economía 10
De acuerdo con Osuna, si México logra ejecutar un plan de infraestructura sólido y garantizar reglas claras para los inversionistas, podría sumar hasta un punto adicional de crecimiento anual.
“La diferencia entre ser la economía 15 y la 10 es sostener un crecimiento de 2.5% durante los próximos 25 años”, afirmó.






