El Mundial 2026, organizado conjuntamente por México, Estados Unidos y Canadá y que inicia este 11 de junio, tendrá un efecto limitado en el crecimiento de la economía mexicana, pese a su relevancia cultural y económica, afirmó el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
En su Ponencia IMEF 2026, titulada «Más que futbol: el Mundial 2026 y la integración de América del Norte», el organismo estimó que a derrama económica para México oscilará entre mil 200 y mil 500 millones de dólares, equivalente a un incremento de apenas 0.15% del Producto Interno Bruto (PIB), para cerrar el año en 1.15 por ciento.
“Hubiéramos querido que fuera un impacto mayor, pero será bastante menor”, señaló en rueda de prensa el economista Federico Rubli, uno de los coautores de la Ponencia IMEF 2026.
Consideró que el contexto social complica aún más el panorama, ya que las protestas y bloqueos recientes han afectado el ánimo de la población y la logística del evento.
A tres días de la inauguración, dijo, obras inconclusas en accesos y transporte refuerzan la percepción de una mala organización.
Turismo, informalidad y costos elevados
EI IMEF calcula que México recibirá alrededor de 1.2 millones de visitantes adicionales, 30% más que el flujo turístico habitual.
Sin embargo, gran parte del gasto se canalizará hacia el comercio informal, desde puestos callejeros hasta transmisiones no oficiales, lo que reduce el beneficio fiscal.
Por su parte, el presidente de la Ponencia IMEF 2026, José Domingo Figueroa, refirió que el costo de los boletos también limita la participación local: mientras en el Mundial celebrado en México en 1986 un acceso promedio equivalía a 700 pesos actuales, hoy los precios oscilan entre 10 mil y 100 mil pesos, generando exclusión y menor entusiasmo entre los aficionados.






