Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), las dos principales empresas públicas del Estado mexicano iniciaron 2026 con números rojos, de acuerdo con los resultados de sus estados financieros entre enero y marzo.
Pemex reportó una pérdida neta de 45 mil 991 millones de pesos en el primer trimestre, cifra superior a la baja por 43 mil 327 millones del mismo periodo de 2025 y su peor inicio desde 2020, año de la pandemia de Covid-19.
Así, la pérdida de Pemex en los primeros tres meses de este año resultó mayor en 6.1% anual a lo de igual lapso del año pasado.
El resultado negativo del primer trimestre de 2026 se explica por menores ventas, deterioro de activos fijos, menores ingresos extraordinarios y pérdidas cambiarias, además de mayores costos por instrumentos financieros derivados.
Estos efectos fueron parcialmente compensados por menores gastos operativos, impuestos y derechos, así como por una reducción del costo financiero.
Aunque Pemex redujo su deuda financiera total a 79 mil millones de dólares —el nivel más bajo desde 2014—, sigue siendo la petrolera más endeudada del mundo. Convertida al tipo de cambio vigente, la deuda equivale a 1.42 billones de pesos.
CFE modera pérdidas
Por su parte, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) registró una pérdida neta de 402 millones de pesos en el mismo periodo, derivada de fluctuaciones cambiarias en obligaciones en moneda extranjera. Este resultado no implicó salida de efectivo, sino un ajuste contable.
En comparación con el primer trimestre de 2025, cuando la pérdida fue de 16.1 mil millones de pesos, la mejora es evidente: el resultado negativo se redujo en 97.5%.
Operativamente, la CFE logró un trimestre sólido, con utilidad operativa de 32 mil 761 millones de pesos, cantidad 133% mayor anual y un margen EBITDA récord, apoyado por menores costos de energéticos como el gas natural.






