El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés) advierte que México será el país de América Latina más perjudicado por el aumento del precio del petróleo.
La asociación global líder de la industria financiera comparó que, a diferencia de Brasil y Argentina, que se han consolidado como exportadores netos de energía, México se ha convertido en un importador estructural de productos refinados y gas natural desde 2015.
Dependencia energética y vulnerabilidad fiscal
Señaló que, aunque México sigue exportando crudo, su creciente dependencia de combustibles importados y las debilidades financieras de Pemex limitan los beneficios de un mercado petrolero al alza.
El encarecimiento del petróleo impacta directamente en los costos de combustible y electricidad, erosionando el poder adquisitivo de los hogares y elevando los costos de la manufactura y los servicios.
Impacto en balanza comercial e inflación
En el reporte titulado “Aumento de los precios del petróleo: Divergencia entre los tres principales países latinoamericanos”, el IIF señala que la factura de importación energética empeora la balanza comercial y refuerza la vulnerabilidad del peso.
Además, el peso de la energía en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) es uno de los más altos de la región, lo que amplifica la presión inflacionaria.
Con una inflación superior al 4% en febrero de 2026, el Banco de México (Banxico) enfrenta un panorama complejo para flexibilizar su política monetaria.
Contraste con Brasil y Argentina
Instituto de Finanzas Internacionales afirmó que mientras Brasil y Argentina se benefician de mayores ingresos por exportaciones energéticas, México enfrenta riesgos a la baja en un entorno de crecimiento moderado.
Concluyó que el alza del petróleo profundiza la divergencia entre las principales economías de la región, dejando a México en una posición más vulnerable.






