El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) advirtió que lo más importante del Presupuesto 2027, cuya entrega al Congreso por parte del Ejecutivo tiene como fecha límite el 8 de septiembre, será garantizar la estabilidad económica en un entorno de riesgos crecientes.
En su reporte semanal “Análisis Económico Ejecutivo”, señaló que la consolidación fiscal comprometida podría no cumplirse y que las finanzas públicas enfrentan fragilidad por el elevado gasto, la debilidad de los ingresos, el servicio de la deuda y la situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El Ejecutivo Federal entregará próximamente al Congreso de la Unión los Criterios Generales de Política Económica (CGPE) para 2027, documento que actualiza el paquete económico y establece el pronóstico de las principales variables macroeconómicas y las finanzas públicas del siguiente año.
El CEESP subrayó que el marco macroeconómico debe ajustarse a expectativas de menor crecimiento económico respecto a lo previsto en los Pre Criterios de abril.
Ingresos, con alza marginal
En la primera mitad del año, los ingresos aumentaron apenas 0.1% anual en términos reales, mientras que el gasto creció 2.1%, lo que generó un déficit público de 559 mil millones de pesos, 36% mayor al registrado en el mismo periodo de 2025.
Las reservas precautorias del erario, como el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP) y el Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF), acumulan cerca de 150 mil millones de pesos, apenas suficientes para cubrir el faltante de 141 mil millones observado en la primera mitad del año.
El gasto público sigue concentrado en programas sociales prioritarios, que absorben 42% del ingreso total del gobierno federal y 45% de los ingresos tributarios, lo que limita la posibilidad de ajustes.
Pensiones crecientes
El pago de pensiones y jubilaciones representa casi una cuarta parte del gasto programable, con 1.7 billones de pesos asignados este año.
La deuda pública también muestra presiones: los requerimientos financieros del sector público alcanzaron 19 billones de pesos en el segundo trimestre, 1.3 billones más que el año pasado.
Se prevé que el saldo llegue a 20.4 billones al cierre de 2026 y a 21.8 billones en 2027, lo que elevaría el costo financiero a 41%% del PIB.
La situación de Pemex agrava el panorama. Su deuda financiera cerró el primer semestre en casi 1.4 billones de pesos y ha recibido apoyos del Gobierno Federal por 495 mil millones en lo que va del sexenio.
El CEESP advirtió que la percepción negativa sobre la empresa puede intensificar la insostenibilidad de las finanzas públicas.
En conclusión, el organismo privado enfatizó que el Presupuesto 2027 debe apegarse a un marco macroeconómico realista, reconocer los riesgos fiscales y atender las presiones sobre ingresos y gasto, sin descuidar las necesidades urgentes de la población en educación, salud, seguridad e inversión pública.






