La pizza, el sushi y los tradicionales antojitos mexicanos reflejan cómo evolucionan los hábitos de consumo en el país. Un estudio sobre las tendencias de comida a domicilio en México revela que la tecnología no solo modificó la forma en que los consumidores ordenan alimentos, sino también la manera en que los restaurantes operan y amplían su alcance.
El reporte “Archivo: Así sabe Mmméxico”, elaborado por DiDi Food en colaboración con la agencia de tendencias Trendo, analiza los cambios en el consumo alimentario y su relación con la transformación digital, al tiempo que documenta la evolución de la gastronomía mexicana desde una perspectiva histórica, cultural y económica.
Pizza, sushi y antojitos marcan las nuevas preferencias
El estudio identificó que la pizza se convirtió en el platillo más solicitado mediante aplicaciones de entrega de alimentos en México, incluso por encima de la comida mexicana y los tacos. Este platillo encabeza las preferencias en 24 de las 32 entidades del país.
Detrás aparecen la comida mexicana, las hamburguesas, el pollo y las alitas, además de los tacos, lo que refleja una combinación entre sabores globales y tradicionales en las decisiones de consumo.
La investigación también encontró diferencias entre generaciones. La Generación Z impulsa el crecimiento de la cocina asiática, particularmente del sushi, que superó los 5.5 millones de pedidos en 2025. Por su parte, los millennials muestran una mayor preferencia por la comida italiana, mientras que la Generación X se inclina por la gastronomía española.
El documento destaca además que México figura como el país más indulgente del mundo en su relación con los alimentos, con 97 puntos sobre 100, una característica que fortalece la popularidad de los antojitos y de la comida asociada al bienestar emocional o al llamado “apapacho”.
Tecnología cambia la forma de comer
El análisis muestra que la digitalización se incorporó a la experiencia gastronómica cotidiana. Las personas utilizan aplicaciones para pedir alimentos, los restaurantes amplían su alcance comercial mediante plataformas digitales y las redes sociales influyen cada vez más en las decisiones de consumo y en el aprendizaje de nuevas recetas.
Esta transformación ocurre en paralelo con cambios en la vida diaria de los hogares. El tiempo destinado a cocinar disminuyó de más de 19 horas semanales en 2014 a cerca de 17 horas en 2024, lo que refleja nuevas dinámicas laborales y familiares que favorecen el uso de servicios de entrega.
El estudio sostiene que el servicio de comida a domicilio evolucionó de un modelo centrado en entregas a un ecosistema que conecta consumidores, restaurantes, repartidores y herramientas tecnológicas.
Impacto económico del delivery
La investigación también pone el foco en la actividad económica que genera el sector. Más de 65 mil restaurantes activos operan a través de DiDi Food en México y, en conjunto, registraron alrededor de 130 millones de pedidos durante 2025.
La oferta disponible en la plataforma se integra principalmente por pequeñas y medianas empresas. Según datos de la compañía, más del 65% de los restaurantes registrados corresponden a pequeñas y medianas empresas (Pymes), lo que convierte a las aplicaciones de entrega en una vía de crecimiento y digitalización para miles de negocios locales.
Patricia Delgadillo, directora de Comunicación de DiDi México, señaló que la historia de la alimentación en el país también se construye con la participación de millones de consumidores y miles de establecimientos que forman parte de la vida cotidiana de las ciudades y comunidades.
De los tianguis y pregoneros a las aplicaciones
El reporte vincula la evolución tecnológica con una larga tradición gastronómica. Recuerda que la cocina mexicana se formó a partir de siglos de intercambio cultural y diversidad regional, una riqueza que recibió reconocimiento internacional cuando la UNESCO incorporó la cocina tradicional mexicana a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2010.
La investigación recorre la historia de la alimentación desde los tianguis mesoamericanos y los pregoneros del virreinato hasta las fondas y restaurantes que surgieron en la Ciudad de México durante el Porfiriato, para llegar al actual modelo de pedidos mediante aplicaciones.
También documenta la transformación del sector restaurantero. Mientras la Ciudad de México contaba con alrededor de 500 establecimientos de comida en el siglo XIX, para 1950 la cifra alcanzó los 15 mil negocios. Actualmente, 22 mil restaurantes de la capital ofrecen sus servicios a través de DiDi Food.
Para Gustavo Prado, director de Trendo, uno de los rasgos distintivos del consumidor mexicano consiste en adoptar influencias internacionales y adaptarlas a los gustos locales, una tendencia que explica fenómenos como el sushi con aguacate y picante, las pizzas mexicanas o el birriamen.
Los resultados del estudio sugieren que la gastronomía mexicana continúa transformándose al ritmo de la tecnología y los cambios de consumo, mientras mantiene la capacidad de integrar nuevas influencias sin perder su identidad cultural.








