¿Qué pasa cuando quienes están acostumbrados a interpretar emociones frente a un público tienen que enfrentarse a las suyas? Esa es una de las preguntas que plantea “Detrás del Telón”, la nueva serie de Canal Once que lleva al espectador al interior de una escuela de actuación, donde un grupo de jóvenes deberá enfrentar inseguridades, relaciones, conflictos familiares y heridas que no siempre se ven a simple vista.
En entrevista para AMEXI, Mar Arostegui y Claudia Lozoya hablaron sobre los retos de interpretar a “Fran” y Luciana”, dos personajes que viven procesos emocionales muy distintos, pero que coinciden en la necesidad de dejar de esconder aquello que sienten.
Mientras “Fran” (Mar Arostegui) intenta descubrir qué hay detrás de su aparente fortaleza, Luciana (Claudia Lozoya) enfrenta las consecuencias de las críticas sobre su cuerpo y su relación con la alimentación.
A través de sus personajes, ambas actrices exploran temas como la salud mental, las relaciones personales, la presión social y la importancia de pedir ayuda.
La serie, que se transmite martes y jueves a las 20:00 horas por Canal Once, invita a mirar más allá de lo que ocurre “detrás del telón” para descubrir las historias personales de una generación que también está aprendiendo a nombrar lo que siente.
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Mar Arostegui encuentra en “Fran” una joven fuerte pero profundamente sensible
Para Mar Arostegui, el estreno de “Detrás del Telón” representa el momento de dejar que el proyecto encuentre finalmente a su público, después de un proceso de rodaje que, aseguró, significó un reto importante para todo el equipo.
“Para mí el estreno significa un poco como soltar este proyecto y esperar a que el público responda a este gran trabajo que hicimos el año pasado. Es como un momento, no sé, muy místico, pero está muy padre, porque sí, pues es estar recibiendo cosas de familiares, fotos y demás, y pues una emoción que la verdad no había vivido, entonces está muy bonito”, compartió la actriz.
Desde que leyó el guion, Arostegui sintió una conexión particular con “Fran”, una joven inteligente, responsable y comprometida con defender aquello que considera justo.
“Me encantó desde el momento uno. Es una chava súper inteligente, súper responsable, que todo el tiempo está luchando por lo que es justo, entonces yo me sentí atraída hacia ella desde el primer guion. Y siempre fue el personaje que más me llamó la atención, porque yo también comparto este deseo de lucha constante, para que las cosas estén bien, para que mis amigos no tengan ningún problema. Entonces, pues no sé, Fran es encantadora”, explicó.
La fragilidad de su personaje
Sin embargo, conforme avanzó el proceso de construcción del personaje, la actriz descubrió que detrás de esa personalidad combativa existía una mujer mucho más vulnerable de lo que aparentaba.
“Creo que justamente porque es una persona que está todo el tiempo luchando hacia afuera, se le obliga mucho a hacer ese clavado interno. Lo que descubrí al trabajar, al estar los días de set, haciendo las escenas con mis compañeros, es que realmente Fran es sumamente sensible”, señaló.
Arostegui explicó que esa sensibilidad es precisamente una de las razones por las que Fran evita enfrentarse directamente con sus propios conflictos.
“Es por esto que no toca sus problemas personales, porque luego le pueden mucho, ¿no? Entonces prefiere enfocarse en la ayuda externa y hacia los demás, para ni de broma pasar sobre ella, porque ella cree que lo tiene muy bien manejado y que tiene esta gran imagen exterior, cuando realmente es una persona súper sensible que le duele profundamente todo lo que le sucede a ella y a los demás”, agregó.
Para la actriz, uno de los principales retos consistió en conservar ese contraste durante toda la historia, por un lado mostrar a una Fran aparentemente fuerte, mientras debajo de esa imagen se encuentra una joven que también necesita ayuda.
“Creo que ese fue el reto, como mantener la sensibilidad de Fran, pero que se vea todo el tiempo fuerte hacia el exterior. No perder esta imagen, porque entonces pues se nos cae Fran”, afirmó.
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El teatro, un refugio para “Fran”
Dentro de la historia, la actuación se convierte para Fran en un espacio de libertad, pues es sobre el escenario donde puede expresar emociones que en otros ámbitos de su vida intenta mantener bajo control.
“Para Fran es su escape sentimental de todo lo que siente. O sea, en el teatro es donde ella puede ser ella misma, sin que los demás sepan que está llorando igual y por causas personales, pero el teatro es este espacio que tiene de verdad sentido”, relató Mar.
La relación de “Fran” con la actuación también permitió que Arostegui encontrara un punto de conexión personal con su personaje desde el terreno profesional.
“Fran, su pasión en la vida es actuar y es a lo que le va a entregar todo. Y creo que eso lo comparto mucho con ella, porque a mí también, para mí actuar es mi momento más feliz. Subirme a un escenario, no importa lo que vaya a hacer, es completamente donde me siento yo, ¿no? Y es lo mismo que un set”, expresó.
“Yo en la actuación he encontrado como, pues más allá de mi vocación, un poco como mi escape y pues mi pasión completamente”, añadió.
La intensidad del rodaje también representó un desafío para la actriz, pues aunque “Detrás del Telón” tiene una propuesta visual cuidada, el ritmo de grabación fue particularmente acelerado.
“Estábamos grabando una serie, que es un formato muy estético y muy bonito y de fotografía muy detallada, pero la estábamos grabando al ritmo de una telenovela, ¿no? Una rapidez de locura”, recordó.
Uno de los momentos más complejos llegó cuando la producción tuvo que concentrar numerosas escenas de “Fran” en una misma jornada, obligando a la actriz a transitar rápidamente entre emociones completamente opuestas.
“Fran” y la necesidad de mirar hacia adentro
Arostegui consideró que uno de los elementos que puede generar identificación con los espectadores es la manera en que “Fran” intenta adaptarse a las expectativas de los demás, incluso cuando eso significa dejar de lado lo que ella realmente quiere.
La joven mantiene una relación poliamorosa que, de acuerdo con la actriz, no necesariamente responde a una convicción personal, sino a una exploración que también está marcada por las expectativas de su pareja.
“Como que ella se está encontrando a sí misma. No es fanática de todo lo sexual, no le gusta, pero como que siente que tiene que cumplir con esta parte también socialmente y entonces ella abre su relación con Tona para que tenga él esta exploración, pero ella se siente como completamente sola y en desacuerdo con esto”, explicó.
Para Mar, esta situación permite abordar algo que ocurre con frecuencia en las relaciones personales como hacer cosas por los demás sin dimensionar cuánto pueden modificar emocionalmente a quien las realiza.
“En muchas ocasiones no nos damos cuenta de todo lo que estamos haciendo por los demás, que nos está cambiando de manera interna. Entonces creo que esto puede ser, no sé, el tema de los celos, el tema de las amistades, la relación que tiene también con Ceci, que es su mejor amiga, pero Ceci está saliendo con su novio”, comentó.
La actriz consideró que la historia también abre la conversación sobre las distintas formas de relacionarse y sobre las dificultades que pueden surgir en los vínculos afectivos y de amistad.
“Creo que es importante hablar de diferentes esquemas de relación y de que los celos son parte de la vida y, pues no sé, como también hablar de las amistades complicadas”, apuntó.
El equilibrio, clave para encontrar la estabilidad emocional
A través de “Fran”, Arostegui encontró además una reflexión sobre la importancia de equilibrar la preocupación por los demás con el cuidado personal.
“Definitivamente no puedes hacer una lucha externa si tú no has hablado por completo. Entonces creo que eso es la invitación: saber que tú estás bien antes de ayudar a alguien más”, dijo.
“También tienes que ver qué es lo que te molesta, qué es lo que te está doliendo, dónde puedes accionar, porque si no, eventualmente la ayuda hacia los demás termina por acabar contigo, ¿no? O sea, porque tú no estás ganando, no te estás viendo a ti”, agregó.
Su conclusión, aseguró, está relacionada con aprender a aceptar el acompañamiento de otras personas.
“Primero también déjate ayudar. Si tú estás dando esta confianza en los demás, si tú estás abriendo las puertas de tu persona, de tu corazón, también se vale que te ayuden a ti, ¿no? Y se vale pedir ayuda y no es de débiles; por lo contrario, pedir ayuda muestra una fortaleza interna gigante”, enfatizó.
Claudia Lozoya aborda con empatía la historia de Luciana
Para Claudia Lozoya, “Detrás del Telón” representa además un momento especialmente importante en su carrera, pues la serie marca su primer papel protagónico.
La actriz recordó que cuando recibió la noticia de que había obtenido el personaje de “Luciana”, la emoción fue inmediata.
“Cuando recibí la noticia, lloré de emoción. Estaba atónita porque yo había audicionado para el papel de Luciana, pero realmente no sabía que era un personaje que tenía tanta importancia en la historia”, contó.
Fue hasta que Tamara Mazarrasa y Eréndira Ibarra se comunicaron con ella para felicitarla cuando comprendió la dimensión del proyecto.
“Me llamaron para decirme como de ‘ustedes, muchas felicidades, que quedaste con tu primer papel protagónico’ y me dijeron que ellas me iban a apoyar en mi carrera y que iba a ser un gran inicio. Yo me quedé en shock porque fue cuando me dijeron un papel protagónico y yo dije: ‘¿what? O sea, ¿cómo así?’. Pero bueno, ya después de la emoción me sentí muy bendecida, agradecida de haber caído con esta historia que está tan bonita y muy comprometida con lo que íbamos a empezar a contar juntos”, relató.
La historia compleja de su personaje
Explicó que su personaje atraviesa una historia particularmente compleja, pues es una joven estudiante de actuación sometida a presiones familiares, académicas y personales que terminan afectando la manera en que se relaciona con su cuerpo y con la alimentación.
“Luciana es una chica que estudia actuación en una escuela de la Ciudad de México y pues justamente tiene muchas presiones alrededor de ella, tiene una mamá que tiende a ser un poco controladora. Por la misma naturaleza de sus clases está sometida a muchas críticas de parte de los maestros y sufre un abuso de un maestro que la está juzgando todo el tiempo por su apariencia o por su manera de actuar o por la veracidad que puede interpretar a la hora de actuar. Y pues todo esto le detona caer en un trastorno alimentario”, explicó.
Lozoya decidió acercarse al personaje desde la empatía y sin convertir su problemática en un estereotipo.
“Yo traté de trabajarla desde mucha empatía. Al final, aunque yo no he estado en una situación como tal, como la que tiene Luciana, pues claro que ha sido también como señalización de críticas. He recibido comentarios a lo largo de mi vida de mi cuerpo o de mi performance o de mi manera de actuar. Y entonces traté de trabajarla mucho desde ahí, desde la empatía”, señaló.
La actriz destacó que su intención fue comprender cómo las críticas pueden acumularse hasta afectar de manera profunda a una persona joven que todavía está construyendo su identidad.
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“Me parece importantísimo retomar estos temas todo el tiempo”
Uno de los mayores retos para Lozoya fue abordar los trastornos de la conducta alimentaria con responsabilidad, evitando reducirlos a una cuestión de apariencia.
“Fue muy fuerte”, reconoció sobre el proceso de preparación. La actriz explicó que durante la construcción de Luciana reflexionó sobre la visibilidad que reciben estos problemas y sobre la necesidad de mantener abierta la conversación.
“Me parece importantísimo retomar estos temas todo el tiempo. Y por eso creo que tomé a Luciana con mucho respeto y mucha responsabilidad, tratando de darle un lugar donde yo no hiciera a Luciana como un estereotipo y tratar de no caer en esta idea que tiene la gente de cómo se puede ver una persona con este trastorno”, afirmó.
Para la actriz, una de las ideas fundamentales que plantea la historia es que estos problemas no corresponden a un único perfil.
“Realmente este trastorno le puede dar a cualquier persona. Y creo que también es una idea errónea creer que solo las chicas jóvenes pueden caer en una problemática como esta, cuando en realidad lo puede sufrir un adulto, hombre, personas de edad mayor. Entonces es muy importante darle foco a este tema”, subrayó.
Una serie que busca hablar de salud mental y redes de apoyo
Más allá de la historia particular de “Luciana”, Claudia Lozoya espera que la serie permita que quienes atraviesan situaciones similares encuentren un punto de identificación y, sobre todo, sepan que pedir ayuda es una posibilidad.
“Estamos siendo constantemente juzgados y es una realidad. Y a veces hay muchas personas que hacen comentarios y ni siquiera se dan cuenta que pueden herir a alguien”, reflexionó.
“Me gustaría que quien se siente identificado con Luciana se sienta acompañado también. Y que se dé cuenta de que donde está puede ser consecuencia de otras cosas. Y que está bien tomarse un tiempo y que está bien buscar ayuda”, agregó.
La actriz destacó que uno de los propósitos de la producción es acercar herramientas relacionadas con la salud mental a quienes vean cada episodio.
“Creo que uno de los valores más importantes de esta serie es darle visibilidad a la salud mental. Entonces que busquen ayuda, es muy, muy importante, que le den un nombre a sus emociones y que sepan que no están solos”, expresó.
Como parte de esta propuesta, después de cada capítulo se pondrá a disposición del público una “cajita de herramientas”, con recursos y alternativas de apoyo.
“Va a ser una página de internet en donde van a poder encontrar un montón de recursos de apoyo. O sea, ayuda psicológica gratuita, ayuda legal para otro tipo de casos, foros donde puedan expresar su sentir y demás”, detalló Lozoya.
“Que siga su pasión”: lo que Claudia le diría a Luciana
Después de atravesar junto a su personaje una historia marcada por las inseguridades y la presión, Claudia Lozoya tiene claro qué le diría a Luciana si pudiera encontrarse con ella antes de que comenzara su historia.
“Yo a Luciana le llamo mi chiquita. Yo le diría a esta chiquita que se tome, que se apapache mucho. Y que trate de vivir un día a la vez porque puede parecer muy difícil lo que está viviendo ahorita. Pero nada dura por siempre. Que siga su pasión. […] Y que todo va a estar bien”, dijo.
Para Lozoya, el recorrido de “Luciana” puede dejar una enseñanza tanto a los personajes como a quienes acompañen la serie desde casa, pues “el arco de Luciana es tan hermoso y creo que le va a dejar muchas enseñanzas a la gente”.
Mar Arostegui prepara nuevos retos
Mientras “Detrás del Telón” llega al público, Mar Arostegui continúa trabajando en su siguiente proyecto, “Justicia”, una producción que, asegura, le permite explorar un registro distinto.
“Es un gran proyecto, está lleno de actores impresionantes. Yo cada vez que tengo la oportunidad de ir a set, voy en modo fan. Llego y veo figuras que nunca pensé que estaría grabando con ellas”, contó.
La actriz destacó también la generosidad que ha encontrado en sus compañeros y el desafío de interpretar a un personaje diferente frente a un equipo con el que ya había trabajado.
“Claro que es un reto, porque hay que hacer un personaje completamente distinto frente a la misma gente, porque el crew es muy similar al anterior. Entonces yo he sentido que este reto también se trata de demostrar que no solamente puedo hacer a Fran, ¿no? O sea, que también puedo prepararme actualmente para otros retos, para nuevos personajes, y a mí me encanta”, afirmó.
De la actuación a la escritura y la producción
Arostegui también desarrolla su faceta como escritora y productora junto con sus amigas en la casa productora Aquelarre, una inquietud que, explicó, nació incluso antes que su carrera como actriz.
“La producción es algo que ha estado conmigo siempre. Yo estudié Comunicación, especialicé en cine, y yo estaba convencida de ser la siguiente directora mexicana a empezar los Cannes, los premios en Cannes. No digo que no vaya a pasar”, comentó entre risas.
La actriz reconoce que fue la actuación la que terminó cambiando el rumbo de esa primera aspiración, aunque no abandonó su interés por contar historias.
“Después conocí la actuación y dije: ‘vaya, esto es lo que me enamoró’. Pero me fascina, me fascina escribir. Siempre he leído mucho. Y entonces tenía como estas ganas de contar también mis propias historias”, explicó.
Con Aquelarre, encontró además la posibilidad de hacerlo junto a dos de sus mejores amigas.
“Es contar las historias que a nosotras nos encantaron desde chiquitas y pues es darnos la oportunidad de crear en un ambiente cinematográfico que ha sido complicado como mujer, porque la verdad es que la industria del cine, pues no vemos muchas mujeres y justamente queremos cambiar esto”, señaló.
“Entonces, pues es padrísimo formar parte de los dos lados. Un poco Hannah Montana con su doble vida”, concluyó.
“Detrás del Telón” se transmite por Canal Once los martes y jueves a las 20:00 horas, con un maratón semanal los sábados. Los episodios también pueden seguirse por YouTube a través del canal de Contrael Viento Films.
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