Aryel Altamar recibió un reconocimiento durante el Congreso Mundial de la Hipnosis, encuentro que reunió en México a especialistas de distintas áreas vinculadas con esta disciplina. Para el hipnotista, ilusionista y conferencista argentino, la distinción llega en un momento especial: acaba de cumplir 50 años y suma más de 25 años de trayectoria artística.
“Es como una caricia al alma a todo lo que uno estudia y trata de aportarle a la hipnosis”, compartió Altamar en entrevista.
El reconocimiento también representa para el artista una confirmación del camino que comenzó como ilusionista y que después lo llevó a explorar la hipnosis como una herramienta de entretenimiento y conocimiento.
De la magia a la hipnosis
Altamar comenzó su carrera como mago y encontró en la hipnosis una nueva manera de conectar con el público. Desde el escenario busca entretener, pero también desmontar algunas de las ideas que rodean esta disciplina.
“Siempre me gustó el entretenimiento y cuando descubro la hipnosis, la veo como un medio para entretener al público y, aparte de entretener, enseñar un poco que la hipnosis no es algo sobrenatural, que no es un don”, explicó.
El artista sostiene que la hipnosis representa un estado de concentración elevado y rechaza la idea de que una persona pueda quedar atrapada en ese estado.
“Es simplemente una concentración muy alta”, señaló.
Su formación también le permite combinar la hipnosis de espectáculo con conocimientos de hipnosis social, terapéutica y psicología social. En sus presentaciones utiliza estas herramientas para hablar sobre el poder de la mente y la importancia de no depender de la aprobación de los demás.
“Muchas veces estamos perdidos en esperar la aprobación del otro, en vez de que nuestros pensamientos sean los que nos predominen”, afirmó.
Una trayectoria que también llegó al Cirque du Soleil
Entre las experiencias que más han marcado su carrera, Altamar destaca su trabajo para Cirque du Soleil, donde encontró un entorno de máxima exigencia que también le permitió desarrollar su capacidad de improvisación frente al público.
“Es una mega compañía en donde se trabaja a un nivel de élite, en donde todo está medido, todo está estudiado”, recordó.
El artista también recuerda con especial emoción una presentación ante 16 mil personas en Colombia, experiencia que considera una de las más gratificantes de su trayectoria.
Para Altamar, construir una carrera artística implica sacrificios y momentos lejos de la familia y los amigos. Por eso, considera que el reconocimiento también representa una recompensa a los años de trabajo y dedicación.
La hipnosis como una forma de ayudar
Más allá del espectáculo, Altamar también utiliza la hipnosis en terapias relacionadas con diferentes objetivos personales. Asegura que algunos pacientes le han compartido cambios importantes después de trabajar con él.
“Me dicen: ‘Hace cinco años que no fumo, me cambiaste la vida’. Entonces eso a uno lo reconforta mucho también”, relató.
Esa posibilidad de generar un cambio en alguien representa para él una de las mayores satisfacciones de su trabajo.
“Si a uno solo le hizo clic en la cabeza para decir ‘tengo que pensar un poco más en mí y no estar esperando la aprobación del otro’, para mí el trabajo está más que hecho”, expresó.
Altamar mantiene su gira por España
Después de recibir el reconocimiento en México, Altamar retomó su agenda en España, donde actualmente desarrolla una gira con presentaciones programadas durante los próximos meses.
El artista también adelantó que analiza regresar a México con algún espectáculo el próximo año, con posibles presentaciones en Ciudad de México y Monterrey.
Mientras tanto, continuará llevando su propuesta por distintos escenarios y defendiendo una idea que atraviesa su carrera: la hipnosis no ocurre en un mundo sobrenatural, sino en el poder de la mente humana.








