Cecilia Carbonell llegó a la historia de “Timbiriche” casi sin saber que estaba audicionando para una producción sobre uno de los grupos juveniles más importantes de la música en español, pues el proyecto llevaba entonces el nombre de “Rompecabezas”, pero fue hasta el proceso de casting, realizado en Uruguay, cuando descubrió que el personaje que le enviaron era nada menos que Yolanda Miranda, madre de Thalía.
En entrevista para AMEXI, la actriz uruguaya, radicada en Ciudad de México desde 2019, recordó que desde el primer momento sintió una conexión especial con el papel, no sólo porque es admiradora de Thalía desde niña, sino porque percibió en Yolanda una personalidad que la llevó a explorar una faceta distinta de sí misma.
“Cuando me enteré que estaban casteando en Uruguay para un proyecto de México, yo me fui a mi país porque además coincidía con unas fechas importantes para mi familia y dije: ‘Bueno, voy para allá y aprovecho a ver si puedo castear para este proyecto’”, contó Carbonell.
En aquel momento no sabía qué historia había detrás del proyecto, pues “Rompecabezas” no le decía demasiado hasta que recibió el guion.
“Honestamente no sabía que ‘Rompecabezas’ se estaba refiriendo a la historia de Timbiriche, así que cuando me acerqué al departamento de casting no tenía ni idea de la historia que se estaba contando. Ellos recién cuando me mandan el guion, que fue el único personaje para el cual audicioné, ya ahí dije: ‘Uy, esto es la historia de Timbiriche, y me toca audicionar nada más y nada menos que para hacer de la mamá de Thalía’”, relató.
La noticia tuvo además un componente personal, ya que creció admirando a la cantante y actriz mexicana, por lo que encontrarse con la posibilidad de interpretar a su madre dentro de una ficción inspirada en hechos reales tuvo un significado particular.
“Me muero, porque de niña siempre fui muy fan de Thalía, de todas sus novelas, como ‘María Mercedes’, ‘María la del Barrio’, ‘Marimar’, ‘Rosalinda’, todas. Y pues yo sí la conocía ya de hacía tiempo, entonces fue como bien satisfactorio, primero que nada”, recordó.
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“Esto tiene que ser tuyo”
Desde aquella primera lectura, Carbonell sintió que el personaje podía marcar un punto importante en su carrera, pues para ella, no se trataba únicamente de conseguir un papel, sino de asumir un personaje con el que estableció una conexión inmediata.
“Me sentí como que tenía un gran poder en la mano. Cuando vi el guion y dije: una vocecita me susurró ‘esto tiene que ser tuyo’”, afirma.
La primera audición la realizó mediante un “self tape” desde la casa de sus padres en Uruguay, pero como la escena requería interactuar con otros personajes, pero no tenía demasiadas intervenciones de ellos, decidió resolverla prácticamente sola.
Pero la producción, sin embargo, quiso verla interactuar con otra persona, por lo que recurrió entonces a una amiga para repetir la escena y, según recuerda, el resultado fue completamente diferente.
“Les gustó, pero honestamente nos gustaría verte relacionarte con alguien, interactuar con alguien. Y dije: ‘¡Órale, va!’. Entonces vamos a buscar la manera de que sí. Le pedí a una amiga que me echara la mano, me echó la mano, grabamos otra vez la misma escena, ahora sí con una partner. Y sí, fue una propuesta totalmente distinta. Quedó muchísimo mejor”, relató y dos meses después recibió la noticia que el personaje era suyo.
La investigación detrás de Yolanda Miranda
Con el papel confirmado una ardua investigación de la mujer real que estaba a punto de interpretar.
Carbonell explicó que, aunque “Timbiriche” es una ficción inspirada en hechos reales, no podía perder de vista que Yolanda Miranda existió y que su relación con Thalía forma parte de una historia familiar conocida por el público.
“Una vez sabiendo que sí, que lo iba a interpretar, pues ahí me puse a investigar. Como bien decías, es una persona que existió, no es un personaje. Si bien toda la serie se habla de que es la historia ficcionada de Timbiriche, no puedo pasar por alto que Yolanda Miranda existió”, señaló
Entre el material que encontró estuvo una entrevista televisiva a Yolanda que, según cuenta, vio repetidamente para tratar de entender su manera de desenvolverse.
“La vi infinidad de veces esa entrevista. Y también me complementé muchísimo con entrevistas escritas, me puse a indagar en la historia familiar. Bueno, ahí llegué a conocer cosas que ni conocía de la mismísima Thalía”, explica.
La actriz descubrió así elementos de la historia familiar que consideró fundamentales para comprender el contexto en el que Yolanda acompañó a su hija.
“Era como que había perdido a su papá a muy temprana edad, como que el núcleo familiar de Thalía y de Miranda era constituido básicamente que por puras mujeres: muchas hermanas, la abuela, Yolanda, Thalía. Entonces había como ya de por sí un núcleo femenino al cien por cien”, detalló.
Pero Carbonell decidió que su objetivo no sería imitar a Yolanda, sino entender su energía y trasladarla a la pantalla.
“No necesariamente quería imitar. Quería más bien llegar a la altura de la energía de esta mujer porque era una energía muy pronunciada, muy marcada, una mujer que sabía desenvolverse, que sabía hacia dónde dirigirse, qué herramientas usar, cuándo usarlas, qué puertas tocar, con quién hablar”, explicó.
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Una madre convencida del talento de Thalía
Uno de los aspectos que Carbonell consideró centrales en la serie es la fe que Yolanda tenía en el talento de su hija.
“Creo que lo que se va a poder reconocer de la relación entre ellas, primero que nada, es la fe que tenía la mamá en Thalía”, afirmó.
Desde su lectura del personaje, Yolanda fue capaz de detectar posibilidades profesionales en su hija desde una edad temprana y comenzó a buscar oportunidades para que pudiera desarrollarlas.
“Yolanda consideraba que su hija sí tenía un talento. Supo ver lo que podía llegar a explotar artísticamente hablando su propia hija. Entonces creo que fue muy visionaria”, sostiene.
Para Carbonell, incluso existe una zona de la historia que abre una pregunta sobre los propios deseos de Yolanda, aunque aclara que se trata de una interpretación dentro de la ficción.
“Casi casi como si Yolanda estuviera satisfaciendo un deseo personal a través de su hija. No sabemos, ¿no?, si realmente alguna vez quiso llegar a ser una artista también. Pero sí se ve mucho el entusiasmo de la mamá en querer que su hija cumpla sus sueños.”, dijo.
La relación cambia conforme Thalía crece y lo que comienza como acompañamiento y protección se convierte también en una relación marcada por la exigencia y el deseo de independencia.
“Una vez Thalía dentro de Timbiriche, pues todo el acompañamiento como manager, como protección, porque no la dejaba ni a sol ni a sombra sola. Todo el tiempo le estaba prácticamente respirando la nuca porque obviamente era un grupo infantil en ese momento”, contó.
En ese sentido, explicó que la protección de Yolanda también podía convertirse en una forma de control, pero a medida que Thalía crece adquiere mayor independencia y las diferencias comienzas a hacerse visibles.
“Entonces, pues ahí sí que vamos a ver ya una relación más de protección y de exigencia y de control. Porque también Yolanda creo que sabe bien en esto de cómo moverse y hacia dónde ir. Entonces es un poco la que manipula al principio las situaciones con su hija y su hija al principio un poco se deja llevar.”, comentó.
Yolanda le enseñó a Cecilia a creer en sí misma
Para Carbonell, la mayor enseñanza del personaje no vino únicamente de la investigación sobre Yolanda, sino de la personalidad que tuvo que desarrollar para interpretarla.
“Creo que lo que más me gustó de interpretar a Yolanda fue la seguridad que esta mujer emana”, afirmó la actriz, quien reconoció que esa seguridad representó también un espejo para ella misma.
“Yo no sé, todos los seres humanos tenemos una máscara hacia la sociedad. Yo no sé qué tan fuerte podía llegar a ser Yolanda Miranda a puertas cerradas, pero para lo que era el afuera se veía una mujer súper, súper segura de sí misma y de su hija”, explicó.
Yolanda, dijo, no parecía dudar cuando se trataba de defender las posibilidades de su hija, pues “ella claramente no titubeaba a la hora de decir: ‘Mi hija puede con esto, mi hija puede con esto otro, nosotras podemos hacer esto, esto, esto y eso’. Entonces esa seguridad me encantó interpretarla.”
Pero esa característica terminó impactando también en la propia actriz, pues “por momentos a veces Cecilia, la actriz, siento que a veces me pasa que dudo mucho, de que si puedo, de que si no puedo, me vienen las preguntas, me boicoteo y así. Y esta parte de Yolanda me enseñó mucho a mí, a Cecilia, como decir: ‘Wey, créetela y ten fe’”, comparte.
Y continúa: “que no vas a engañar absolutamente a nadie, tienes talento, puedes ir para adelante. O sea, acá no hay impostoras, acá se va y se trabaja con lo que se tiene y lo que se tiene es genial. Entonces creo que esa seguridad de Yolanda sí me encantó interpretarla.”
“Yo tenía que estar más chingona que ellos”
Paradójicamente, la característica que más disfrutó interpretar también fue uno de los mayores desafíos del personaje.
Carbonell recordó que su primera escena fue junto a Alberto Guerra, una experiencia que la obligó a poner en práctica desde el comienzo toda la seguridad que encontró en Yolanda.
“Si bien fue lo que más disfruté, también fue un poquito como que lo más complicado, porque para empezar mi primera escena fue con Alberto Guerra”, relató.
La actriz reconoció que encontrarse frente a intérpretes con mayor reconocimiento implicó un reto personal, pues «tenía que mostrar toda la actitud, la seguridad y la confianza del mundo ante tantas personas. Cuando la cámara puso play, yo me tenía que adueñar de ese lugar”.
Incluso con figuras como Osvaldo Benavides y Alberto Guerra, Carbonell sabía que debía sostener la autoridad de su personaje, pues “incluso con estrellas como Osvaldo Benavides y Alberto Guerra en la vuelta, yo tenía que estar más chingona que ellos.”
Para la actriz, esa experiencia marcó el comienzo de uno de los trabajos más importantes de su trayectoria.
“Este es el personaje más importante que he tenido. Entonces fue como un comienzo bastante… ‘Ahí va, ahí te va’. De esto se trata, ¿no? Te vas a tener que enfrentar en escenas con personas que según tú son muy chingonas y vas a tener que estar al tú por tú.”
En ese sentido, consideró que “la seguridad y la confianza de Yolanda fue lo más hermoso de interpretar, porque además me enseñó muchísimo, y a la hora de ejecutarla también fue lo más complicado porque estaba rodeada de personas del espectáculo que tienen nombre. Y entonces ahí Cecilia se tenía que cerrar la boca y sacar a relucir la Yolanda, la segura, la que tiene confianza.”
Una mujer más allá de los titulares
Otro de los retos fue encontrar el equilibrio entre una historia inspirada en hechos reales y las libertades propias de una ficción.
Para Carbonell, la respuesta estuvo en humanizar a Yolanda, pues “el equilibrio lo encontré precisamente en darle contexto humano al personaje. O sea, no olvidarme nunca de que, para empezar, Yolanda venía de un núcleo femenino”.
La actriz consideró que ese contexto familiar era fundamental para entender las decisiones del personaje.
“Evidentemente había que llevar el pan a la casa para darle de comer a muchas bocas. Estaba la abuela, entonces no había padre, no había figura paterna. Entonces el famoso, la mamá luchona, pues yo creo que le va muy bien a Yolanda, porque era una mamá luchona.”
Ese contexto también le permitió separar a la mujer que interpretaba de la imagen pública que pudo conocer a través de entrevistas y medios de comunicación.
“Más allá de lo que los titulares pudieran llegar a decir, los medios de comunicación pudieran llegar a decir, yo no me tenía que olvidar que esta mujer también era una mujer común a puertas cerradas”, sostuvo.
Carbonell estaba consciente de que una entrevista pública no podía mostrar la totalidad de una persona, pues «estaba segura que eso que yo estaba viendo ahí no era el 100% de Yolanda. Eso es lo que Yolanda demostraba al mundo».
Por ello, decidió construir su interpretación desde el contexto familiar y personal, pues “trataba de humanizar 100 por ciento ese personaje, no olvidarme de su contexto, de la historia personal que pudiera tener Yolanda, de la historia familiar, de la historia con su hija.”
Además, encontró el lugar que una mujer como Yolanda ocupaba dentro de una industria dominada por hombres, pues «hacer fuerza dentro de una industria súper repleta de hombres, como eran los 80 en las televisoras, eso es de pararse y aplaudirse. Porque la verdad era totalmente dominada por los hombres esa industria.”.
“Esta serie puede traer mucha conversación”
Más allá de recrear una etapa fundamental en la historia de Timbiriche, Carbonell dijo que la serie puede abrir conversaciones dentro de las familias sobre lo que significa crecer bajo los reflectores.
“Creo que me gustaría que se generaran conversaciones en cada casa que se prenda el televisor para ver un capítulo de Timbiriche”, afirmó.
Para la actriz, mirar hacia los años 80 desde 2026 también permite cuestionar situaciones que en otro momento podían considerarse normales, «nos hemos hecho conscientes de que muchas de las cosas que antes normalizábamos no se deben de normalizar. Entonces creo que esta serie puede traer mucha conversación y eso es lo que me parece más importante.”, comentó.
Carbonell pone especial atención en los menores que comienzan una carrera artística, pues “cualquier niño, cualquier adolescente puede llegar a decir: ‘Quiero ser famoso, quiero ser actor, quiero ser cantante’, pero qué importante es tener toda la visión global de lo que implica ser famoso, ser cantante, ser actor desde tan temprana edad”.
En su opinión, crecer dentro de una industria del entretenimiento implica enfrentar situaciones para las que un niño o adolescente puede no contar con las herramientas necesarias.
“No teniendo las herramientas suficientes como para poner límites, como para entender las cosas”, explicó, la actriz quien dijo que la serie puede poner sobre la mesa la importancia del acompañamiento familiar.
“Yo pude disfrutar de mi infancia”
La reflexión llevó a Carbonell a mirar también su propia historia y preguntarse qué habría ocurrido si su carrera hubiera comenzado mucho antes.
“Yo a veces, por ejemplo, me pregunto a mí misma, desde la típica: ‘Ay, ¿no habré llegado tarde como a México?, ¿no habré llegado tarde a la actuación?, ¿no habré llegado tarde a mi primer personaje importante?’”, compartió.
A sus 40 años, reconoce que esas preguntas pueden aparecer, pero también encuentra una respuesta en su propia experiencia.
“Y la verdad, a veces pienso: pues así es como se tuvieron que dar las cosas, y qué bueno que fue así, porque siendo de la forma que fue, yo pude disfrutar de mi infancia, pude disfrutar de mi adolescencia y de mi juventud.”, comentó
La actriz enumeró entonces experiencias que, desde su perspectiva, forman parte de una infancia y adolescencia lejos de la exposición mediática.
“Tuve mis noviecitos y no habían cámaras persiguiéndome, y tuve mis fiestas y tuve… Y ya, pero normal. Entonces, al final de cuentas creo que lo que puede traer es eso, es conversación, y conversación así como dentro del hogar, entre madres, padres, hijos.”, recordó.
Cecilia Carbonell apuesta por que “Timbiriche” abra nuevas puertas
Mientras “Timbiriche” llega a la pantalla, Carbonell forma parte de “El Círculo”, serie de Netflix en la que interpreta a la madre de Jaime, personaje interpretado por Osvaldo Benavides.
“Ahí tengo una participación como la mamá de Jaime, Jaime es el personaje que tiene Osvaldo Benavides, y ayer, te digo, se estrenó, y ahí me pueden ver en esa serie”, contó.
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Pero reconoció que uno de sus principales objetivos ahora es que su trabajo como Yolanda Miranda le permita atraer la mirada de nuevos directores y equipos de casting.
“Que mi trabajo se vea finalmente plasmado en la serie, y que otros directores u otros proyectos me empiecen a mirar con buenos ojos. Creo que a eso es ahora lo que apuesto, a que Timbiriche me ponga como en una vitrina de lo que son los directores de casting y así, que de repente pueda empezar a ser más vista para empezar a tener más y más proyectos.”, afirmó.
Para una actriz que llegó a México desde Uruguay y que ha construido su trayectoria entre cine, series y teatro, Yolanda Miranda representa un personaje que, según sus propias palabras, también le enseñó a “creérsela”, confiar en su trabajo y ocupar su lugar frente a la cámara.
La serie “Timbiriche”, producción original de ViX inspirada en hechos reales, recrea los años 80 y aborda los primeros pasos del grupo, su ascenso a la fama y los desafíos de crecer bajo los reflectores. ViX anunció su estreno para el 9 de octubre, con nuevos episodios cada viernes.








