La victoria de la Selección Mexicana sobre Ecuador que le dio el pase a los octavos de final del Mundial desató una de las mayores celebraciones públicas que ha vivido la Ciudad de México durante el torneo.
Más de un millón de personas siguieron el encuentro de manera gratuita a través de las 39 pantallas instaladas entre el Zócalo y Paseo de la Reforma, donde la afición convirtió las principales avenidas de la capital en una auténtica fiesta tricolor.
De acuerdo con la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, la transmisión del encuentro reunió a familias, turistas nacionales y extranjeros, quienes desde horas antes del silbatazo inicial comenzaron a ocupar los distintos puntos habilitados para disfrutar del partido y de una programación artística que acompañó la jornada mundialista.
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Reforma se convirtió en el corazón de la celebración
Uno de los puntos con mayor concentración de aficionados fue el Ángel de la Independencia, donde miles de personas llegaron desde la tarde portando camisetas verdes, banderas, matracas y rostros pintados con los colores nacionales.
La jornada comenzó con la música de la DJ Deafny, que animó el ambiente mientras los asistentes esperaban el inicio del encuentro.
Pese a la fuerte lluvia registrada durante la tarde, la afición permaneció en Paseo de la Reforma para vivir el ambiente y ver el partido que se llevó a cabo en el Estadio Ciudad de México.
Cuando México consiguió la victoria sobre Ecuador, el festejo estalló entre cánticos, abrazos y banderas ondeando en el aire.
Los fuegos artificiales iluminaron el cielo de la capital, mientras el público celebraba el pase del Tricolor a la siguiente ronda.
La fiesta siguió con las presentaciones de Andrea Bayardo, Mariachi Legado de Grandeza y Nuestro Mariachi, que cerraron la jornada con música tradicional mexicana.

Monumento a la Revolución: música y futbol en un mismo escenario
El Monumento a la Revolución volvió a consolidarse como uno de los principales puntos de reunión para las familias capitalinas.
Desde las 16:00 horas comenzaron las actividades con la conducción de María Letona, «María la del Radio», seguida por las presentaciones de Sonido Yambao y Triciclo Circus Band, que interpretaron temas como “No rompas mi corazón”, “La ingrata” y “Cielito Lindo”, coreados por miles de asistentes.
Al comenzar la transmisión del partido, la Plaza de la República se transformó en un estadio al aire libre y cada jugada fue acompañada por aplausos, tambores, espuma y confeti, mientras el grito de «¡México, México!» resonó entre los asistentes.
Tras el silbatazo final, la celebración siguió con Mi Banda El Mexicano de Germán Román, la DJ Shei y El Jilguero con Mariachi, quienes mantuvieron el ambiente festivo hasta entrada la noche.

Banda Cuisillos, Grupo Cañaveral y Los Askis prendieron la fiesta
Como parte de las actividades organizadas por el Gobierno capitalino, este año también se habilitaron nuevos escenarios para acercar la experiencia mundialista a más zonas de la ciudad.
En el cruce de Reforma y Bucareli, la programación comenzó con Freestyle Versadores y Sonido Fascinación.
Después del triunfo mexicano, Banda Cuisillos hizo cantar al público con sus éxitos, mientras que Fernanda Mendiola y Mariachi Gallos fueron los encargados de cerrar la celebración.
En el estacionamiento del Palacio de los Deportes, al oriente de la ciudad, Los Askis pusieron el ambiente antes del encuentro y, tras la victoria del Tricolor, Grupo Cañaveral de Humberto Pavón convirtió el recinto en una pista de baile con temas como “Tiene espinas el rosal” y “La ladrona”.
Los Festivales Futboleros reunieron a miles de familias
La celebración no se concentró únicamente en Paseo de la Reforma, pues la emoción también llegó a los 18 Festivales Futboleros instalados en parques, deportivos, UTOPÍAS y espacios comunitarios distribuidos en distintas alcaldías.
Sitios como el Parque La Bombilla, el Parque Tezozómoc, el Deportivo Xochimilco y la UTOPÍA Meyehualco recibieron a miles de personas que disfrutaron gratuitamente de la transmisión del partido y de diversas actividades culturales.
Estos espacios se diseñaron para ofrecer una alternativa de convivencia familiar durante la Copa Mundial, permitiendo que quienes no contaban con boletos para los estadios también pudieran vivir el ambiente del torneo.
La fiesta tricolor se extendió durante varias horas llenando de alegría, pasión las calles de la capital mexicana.






