La película mexicana «El Desaire», protagonizada por Vico Escorcia, Joshua Okamoto y Guillermo Alonso, llegará el 3 de septiembre a salas de cine comercial en México con una historia que aborda la violencia de género, los roles impuestos a las mujeres y los mecanismos de control que pueden desembocar en situaciones de violencia extrema.
Karen Martí, quien interpreta a “Irma”, e Irene Arcila, en el papel de “Doña Esperanza”, destacaron la importancia de que la cinta, filmada íntegramente en Saltillo, Coahuila, consiga llegar a un público amplio y abra conversaciones sobre una problemática que, consideran, requiere la participación de toda la sociedad.
Una historia que refleja una problemática vigente
Para Irene Arcila, el tema de la película fue uno de los principales motivos para aceptar formar parte del proyecto, pues consideró necesario contribuir a visibilizar una realidad que afecta a las mujeres y que debe discutirse en distintos ámbitos.
«Como mujeres, estamos, y como madre, que soy, necesitamos dar esto a conocer. Socialmente, es importante que esto se difunda y se conozca a niveles de universidad, de padres, de madres, abuelas y de comunidades que vean realmente la realidad», señaló.
La actriz también destacó la construcción del guion, el elenco y la oportunidad de trabajar en Saltillo, ciudad que no conocía y donde encontró un proyecto vinculado con una nueva generación de profesionales del cine.
«Para mí fue importante entrar a la película por el tema, por lo bien que estaba escrito el guion, por el elenco», explicó.
«El Desaire» sigue a “Rosa”, una joven que, después de la muerte de su padre, debe hacerse cargo de la florería familiar y abandonar temporalmente sus estudios universitarios. En medio de esta situación, enfrenta una relación marcada por los celos y el comportamiento posesivo de su novio, además del acoso de un cliente relacionado con actividades delictivas.
A través de esta historia, la cinta expone distintas formas de violencia y control hacia las mujeres, al tiempo que plantea la posibilidad de cuestionar las conductas normalizadas dentro de la sociedad.
El reto de llevar cine hecho en los estados a las salas
Karen Martí encontró en la producción una oportunidad para impulsar la descentralización del cine mexicano, uno de sus principales intereses desde que también comenzó a desarrollar proyectos como productora.
«Esta película se filmó en Saltillo, Coahuila. Yo soy regiomontana, y hacer una película en mi ciudad hermanita de al lado es un gran orgullo», comentó.
La actriz resaltó además que «El Desaire» surgió desde el Epic Film Institute y contó con la participación de estudiantes en un porcentaje importante del equipo de producción: «Aportar a las nuevas generaciones a que sigan haciendo cine y que hagan cine fuera, lejos de la Ciudad de México, es también algo que me enorgullece muchísimo», afirmó.
Para Arcila, conseguir que una película independiente llegue al circuito comercial representa un mérito importante, particularmente ante la competencia que enfrenta el cine mexicano frente a las grandes producciones extranjeras.
«Es un mérito grandísimo, o sea, que una película independiente, para empezar de la gente que confió en la historia, en Gabo, nuestro director, de que invirtieron en la película», sostuvo.
La cinta recibió apoyo de distintas instituciones y fue impulsada por la Universidad Carolina, el Epic Film Institute y la casa editorial Vanguardia. Además, ha tenido presencia en festivales de distintos países y obtuvo reconocimientos como Mejor Película y Mejor Actriz en el Love and Hope International Film Festival de Barcelona.
Una película para hombres y mujeres
Arcila consideró que «El Desaire» debe llegar a todas las generaciones y no únicamente a las mujeres, pues la violencia de género también requiere cuestionar las conductas y responsabilidades de los hombres, así como la manera en que las familias y comunidades reaccionan ante estos casos.
«Es un trabajo colectivo», afirmó. «De los hombres que hagan conciencia de los micromachismos o macromachismos que ejercen y poder cambiar. Poder también señalar a sus amigos u hombres, romper el pacto, decir: eso no».
La actriz añadió que las familias también tienen un papel fundamental al acompañar a quienes denuncian y respaldar a las víctimas, mientras que las redes de apoyo pueden convertirse en un elemento determinante para quienes enfrentan situaciones de violencia.
Karen Martí coincidió en que la transformación requiere acciones individuales y colectivas, y subrayó la importancia de reivindicar el concepto de feminismo como una búsqueda de igualdad.
«Para mí era muy importante reivindicar la palabra feminismo. Dejar claro que no es lo mismo que el machismo, que el feminismo lo que busca es la equidad de género», expresó.
En su opinión, el crecimiento de los discursos feministas también ha generado una reacción contraria en algunos sectores, particularmente en espacios digitales, por lo que consideró necesario mantener la conversación abierta.
«Creo que poco a poco, con esta semilla de conciencia, y creo que es una decisión individual y colectiva, a través de la conciencia de cada persona podemos hacer un cambio», apuntó.
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