La actriz Fernanda Rivera forma parte de “Soy Mario”, filme que tuvo su estreno en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), donde fue reconocido con el Premio Maguey y el Premio Mezcal a Mejor Interpretación Masculina para Oustin de León.
En entrevista con AMEXI, la intérprete (“Las muertas” y “Pedro Páramo”) compartió que uno de los mayores desafíos de su participación en la película fue dar vida a un personaje que representa los prejuicios y resistencias que aún enfrentan muchas personas trans dentro de sus propios círculos familiares.
Un personaje incómodo, pero profundamente humano
Rivera explicó que en la cinta interpreta a la hermana del protagonista, una mujer que no acepta la identidad de género de su hermano ni su embarazo, lo que la obligó a construir un personaje complejo y alejado de estereotipos.
“Fue muy confrontativo porque tenía que humanizar a una persona que en la vida real no me haría mucha gracia”, señaló.
La actriz explicó que desde el inicio tuvo claro que no quería caricaturizar a su personaje, pues consideró importante retratarlo como alguien con matices y contradicciones: “No me gustaría caricaturizarla porque tampoco se trata de deshumanizar ese otro lado; me gusta volver a mis personajes complejos, como somos las personas”, expresó.
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Un reflejo de realidades aún vigentes
Para Rivera, el personaje representa a una parte de la sociedad que todavía no comprende o acepta plenamente la diversidad de identidades y experiencias de vida: “Creo que sigue siendo el reflejo de esta sociedad que aún, a veces, no acepta las circunstancias humanas de las personas”, comentó.
La actriz destacó que el mensaje de la película cobra relevancia en un contexto donde México mantiene altos índices de violencia contra transexuales: “México tiene una de las estadísticas más altas en violencia contra la comunidad trans y por eso me parece importante contar estas historias”, afirmó.
Rivera consideró que “Soy Mario” puede convertirse en una herramienta de sensibilización para espectadores que viven procesos similares dentro de sus familias: “Espero que personas que tengan familia que quiera hacer una transición se sientan abrazadas y también vean que hay que apoyarles”, dijo.
Asimismo, subrayó que el filme busca abrir conversación sobre la importancia de acompañar y respetar las decisiones de identidad de otras personas: “El mundo ya es bastante difícil como para no tener apoyo dentro de casa”, agregó.
Una historia necesaria en el cine mexicano
La actriz también celebró que la ópera prima de Sharon Kleinberg se sume a una todavía reducida lista de producciones mexicanas que abordan de forma frontal historias protagonizadas por personas trans.
“Me sorprende que no haya tantas películas con protagónicos de personas de la comunidad trans; hace falta seguir contando estas historias”.
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