Más de 270 mil personas asistieron a “La serenata más grande del mundo”, un concierto gratuito encabezado por Alejandro Fernández en la Glorieta de la Minerva en Guadalajara, Jalisco, como parte de las actividades organizadas
El evento reunió a visitantes nacionales y extranjeros que disfrutaron de una noche musical en la que el cantante tapatío interpretó algunos de sus éxitos más reconocidos, en un espectáculo que combinó música, tradición y celebración en el espacio público.
Una noche de música y celebración en la Minerva
Alejandro Fernández salió al escenario alrededor de las 21:00 horas de este 25 de junio, para interpretar temas como “No me sé rajar”, “Hermoso cariño”, “Estos celos” y “Estuve”, lo que generó gran respuesta entre el público reunido en la emblemática Glorieta de la Minerva.
Durante el concierto, el intérprete compartió escenario con Julión Álvarez, Alfredo Olivas, así como con sus hijos Alex y Camila Fernández, quienes aportaron diversidad musical al espectáculo.
Los asistentes comenzaron a llegar desde temprana hora para asegurar un lugar cercano al escenario, mientras que el acceso al evento inició a las 12:00 horas tras filtros de seguridad instalados sobre avenida Arcos y avenida López Mateos.
Operativo de seguridad y logística especial
Para garantizar el desarrollo del evento, el Gobierno de Jalisco implementó un operativo especial con la participación de más de mil 250 elementos de seguridad, protección civil y servicios de emergencia desplegados en distintos puntos de la zona.
Asimismo, la Secretaría de Transporte (SETRAN) informó que diversas rutas del transporte público modificaron temporalmente sus recorridos del 23 al 26 de junio, con el objetivo de facilitar la movilidad en la zona de la Glorieta Minerva.
Al concluir el concierto, se habilitaron puntos de abordaje del transporte público en distintos cruces estratégicos, además de la extensión del servicio de Mi Tren hasta dos horas después del evento.
Jalisco, sede de grandes eventos rumbo al Mundial 2026
Como parte de las actividades previas a la Copa del Mundo, el concierto formó parte de la estrategia del Gobierno de Jalisco para posicionar al estado como sede de eventos de gran formato.
Con “La serenata más grande del mundo”, la entidad reafirmó su papel como uno de los principales escenarios de espectáculos masivos en México, al reunir a una multitud que convirtió la Glorieta de la Minerva en un punto de celebración musical y cultural.






