Naomi Watts, una de las actrices más talentosas y reconocidas de su generación, dedicó al fallecido cineasta David Lynch el Premio Donostia que recibió en la 74ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián y recordó que fue él quien cambió su carrera al confiarle el papel protagonista de «Mulholland Drive», después de una década marcada por los rechazos.
«David Lynch me vio y todas esas heridas provocadas por los rechazos se convirtieron de repente en crecimiento. Me dio un papel que ni siquiera podría haber soñado. David Lynch me cambió la vida», afirmó la actriz, quien recibió el galardón de manos del cineasta español J.A. Bayona, con quien filmó otra película premiada, «Lo imposible».
Watts señaló que Lynch también transformó su manera de entender la interpretación al enseñarle a «confiar en el instinto, aceptar la incertidumbre, no tener miedo de lo extraño ni de lo inexplicable».
Naomi Watts recibe el Premio Donostia
«Creyó en algo que había en mí antes incluso de que yo misma lo creyera y eso es un regalo que nunca se olvida. Por eso esta noche este premio es en gran medida también para David», expresó sobre el director, fallecido en enero de 2025.
«Mulholland Drive» supuso la consagración internacional de Watts y abrió una trayectoria junto a cineastas como Michael Haneke, David Cronenberg, Peter Jackson y Alejandro González Iñárritu, con quien rodó «21 gramos», trabajo por el que recibió su primera nominación al Oscar.
La segunda llegaría por «Lo imposible», de J.A. Bayona, quien antes de entregarle el Premio Donostia aseguró estar viviendo «un sueño hecho realidad» y recordó uno de los momentos más emotivos del rodaje de la cinta sobre el tsunami de 2004.
«Naomi se dejó llevar por la autenticidad e hizo su magia, empezó a llorar desconsoladamente. Nada de lo que salió estaba en el guion», señaló el director sobre una escena en la que Watts trabajó con dos mujeres tailandesas que no eran actrices profesionales.
Watts correspondió al cineasta asegurando que trabajar con él fue «uno de los momentos más importantes» de su carrera y recordó las exigentes escenas que tuvo que rodar sumergida en tanques de agua, mientras un entonces adolescente Tom Holland las vivía como «el mejor parque acuático» que había conocido.
Se lo dedicaron al desaparecido David Lynch
La actriz también agradeció al canadiense Ben Shirinian haber confiado en ella para protagonizar «The Housewife» («La esposa perfecta»), su debut en el largometraje, que se proyectó en este certamen después de la entrega del Premio Donostia.
Ambientada en 1964 y basada en un hecho real, la película, coprotagonizada por Tye Sheridan, Luke Evans, Michael Imperioli y Lena Olin, sigue a un joven periodista que descubre que un supuesto antiguo nazi vive oculto en Nueva York y entabla amistad con la esposa del principal sospechoso.
Watts, que suma más de tres décadas de trayectoria, cerró su intervención recordando a la joven que comenzó soñando con convertirse en actriz: «hace 30 años tenía esperanzas y sueños. Nunca imaginé que me llevarían tan lejos».








