La disputa entre Paulina Rubio y Nicolás Vallejo-Nágera, conocido como “Colate”, por el lugar de residencia de su hijo Andrea Nicolás llegó a un nuevo punto decisivo, luego que la justicia estadounidense resolvió que el adolescente continuará viviendo en Miami junto a la cantante mexicana.
La decisión representa un revés para Colate, quien buscaba que su hijo se trasladara a Madrid, España, donde él reside, sin embargo, el empresario español no daría por terminado el proceso y, según declaraciones difundidas tras conocerse la resolución.
El caso se desarrolló ante la Corte Familiar de Miami, en Florida, y ha estado marcado por más de una década de desacuerdos entre los padres del adolescente.
En 2026, el conflicto volvió a los tribunales después de que Andrea Nicolás manifestara su deseo de vivir con su padre en España.
Lee: ¿Quién es quién en “Acaramelados”, el nuevo k-drama que conquista Netflix?
¿Qué decidió la justicia sobre Andrea Nicolás?
La resolución mantiene al adolescente en Miami con Paulina Rubio, por lo que, al menos por ahora, no se concretará el cambio de residencia que solicitaba Colate.
La jueza que llevaba el proceso se inclinó por mantener al menor en Florida después de valorar los testimonios y elementos presentados durante las audiencias; por lo que el fallo fue favorable a Rubio en lo relacionado con la residencia del adolescente.
El testimonio de Andrea Nicolás estuvo en el centro del proceso
Uno de los elementos que adquirieron especial relevancia durante el litigio fue la opinión del propio adolescente.
Andrea Nicolás, de 15 años, había manifestado su deseo de trasladarse a Madrid para vivir con su padre y la posibilidad de que declarara ante la jueza se acordó previamente por ambos progenitores y se convirtió en uno de los puntos centrales del proceso.
Durante las audiencias también se conocieron referencias a la relación del adolescente con ambos padres y a las dificultades que la prolongada disputa familiar generó.
Ver esta publicación en Instagram
¿Qué quería Colate?
La petición de Nicolás Vallejo-Nágera era que Andrea Nicolás pudiera vivir con él en Madrid.
El empresario argumentó durante el proceso que contaba con condiciones para hacerse cargo del adolescente y destacó la relación que mantiene con su hijo.
En las audiencias de mayo también explicó ante la jueza las razones por las que consideraba conveniente que el menor dejara Miami para trasladarse a España.
El planteamiento de Colate se produjo después de que el adolescente expresara desde años atrás su intención de vivir con su padre y en este 2026, esta petición volvió a convertirse en el eje del procedimiento ante la Corte Familiar de Miami.
¿Qué dijo la representación del menor?
Otro elemento importante del proceso fue la participación de una guardiana designada por la corte para velar por los intereses de Andrea Nicolás.
Durante las audiencias de mayo, Amber Glasper expuso ante la jueza su preocupación por el ambiente de conflicto entre los padres., pues según su testimonio, consideró que el adolescente necesitaba alejarse temporalmente de la confrontación familiar y llegó a plantear la posibilidad de un internado como alternativa para proteger su bienestar.
La intervención de esta figura resulta relevante porque su función dentro del procedimiento es representar los intereses del menor, independientemente de las posiciones que sostengan sus padres.
Un juicio marcado por acusaciones y testimonios
Las audiencias realizadas en Miami expusieron diferentes versiones sobre la relación familiar y tanto Rubio como Colate presentaron argumentos sobre el entorno que consideraban más conveniente para su hijo.
El proceso también incluyó señalamientos relacionados con la convivencia familiar, la comunicación entre padre e hijo y presuntos episodios de conflicto.
La batalla legal se intensificó durante 2026 y llevó a ambos padres nuevamente ante la Corte Familiar de Miami.
Las audiencias comenzaron formalmente el 4 de mayo y estuvieron previstas para escuchar testimonios de las partes y de personas vinculadas con el bienestar del adolescente.
Andrea Nicolás pasó parte del verano con Colate en España
La resolución llegó después de que el adolescente pasara parte del verano junto a su padre en España.
Ese periodo de convivencia había adquirido relevancia dentro de la disputa, pues Colate insistió en mantener una relación cercana con su hijo y en la posibilidad de que ambos compartan residencia en Madrid.
Sin embargo, el hecho de que Andrea Nicolás haya pasado tiempo con su padre en España no modificó, de acuerdo con los reportes sobre la nueva resolución, la determinación de mantener su residencia en Miami junto a Paulina Rubio.
Colate no da por terminada la batalla legal
Aunque la resolución representa una victoria para Paulina Rubio en esta etapa del litigio, el conflicto judicial todavía podría continuar.
Tras conocerse la decisión, el entorno de Colate confirmó que el empresario pretende recurrir a una apelación, que abriría una nueva etapa jurídica en el caso.
Una disputa que comenzó hace más de una década
Paulina Rubio y Nicolás Vallejo-Nágera se casaron en 2007 y se separaron años después; su divorcio quedó formalizado en 2014 y desde entonces enfrentaron diversos desacuerdos relacionados con la crianza y convivencia de su hijo.
Andrea Nicolás nació en noviembre de 2010 en Miami y creció entre Estados Unidos y España debido a la residencia de sus padres en ambos países.
El conflicto por su residencia se convirtió nuevamente en un asunto judicial de gran relevancia cuando el adolescente manifestó su deseo de trasladarse a Madrid.
La resolución más reciente mantiene por ahora el escenario en Miami: Andrea Nicolás continuará viviendo con Paulina Rubio, mientras Colate analiza los siguientes pasos legales para intentar modificar esta decisión.
¿Qué sigue para Paulina Rubio y Colate?
Por ahora, la cantante conserva una posición favorable respecto a la residencia de su hijo en Miami. Colate, en cambio, tendría la posibilidad de continuar el litigio en los tribunales estadounidenses.
El caso seguirá bajo atención debido a que el adolescente ya expresó su propia opinión durante el proceso y a que ambas partes sostienen durante años posiciones enfrentadas sobre su crianza y residencia.
La resolución de agosto, por tanto, representa un nuevo capítulo, pero no necesariamente el último, en una disputa familiar que lleva más de una década en los tribunales.






