El cantante Alex Fernández encendió las alarmas entre sus seguidores al revelar que padece reflujo silencioso, una afección que incluso llegó a impedirle hablar y puso en riesgo su carrera musical.
En medio de su participación en el programa “Juego de Voces 2026”, el artista compartió detalles de su estado de salud y el proceso que ha seguido para recuperarse.
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¿Qué es el reflujo silencioso?
El llamado reflujo silencioso, o reflujo laringofaríngeo, ocurre cuando el ácido del estómago sube hasta la garganta y la laringe, irritando tejidos que no están preparados para resistirlo.
A diferencia del reflujo común, no siempre provoca acidez, lo que dificulta su detección de manera oportuna.
De acuerdo con Banner Health, esta condición afecta principalmente la voz y las vías respiratorias superiores, por lo que es especialmente delicada en personas que dependen de su voz, como cantantes o locutores.
Los síntomas que suelen pasar desapercibidos
El reflujo silencioso puede confundirse con alergias o infecciones respiratorias, ya que sus señales no son evidentes.
Entre los síntomas más comunes se encuentran ronquera o cambios en la voz, tos seca persistente, carraspera constante, sensación de “nudo” en la garganta, dificultad para tragar, irritación o ardor en la garganta y goteo nasal posterior.
En muchos casos, la ausencia de acidez hace que el diagnóstico se retrase, lo que puede agravar la inflamación de las cuerdas vocales.
El caso de Alex Fernández
En un encuentro con medios de comunicación, el propio intérprete explicó que la enfermedad tuvo un impacto directo en su voz.
Confesó que el padecimiento fue tan severo que “no podía ni hablar”, lo que lo obligó a buscar atención médica especializada.
Señaló que el reflujo silencioso lo mantuvo durante meses con problemas vocales, afectando su desempeño profesional.
Sin embargo, dijo que el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado le permitieron retomar sus actividades, aunque el proceso de recuperación ha sido gradual.
Tratamiento
El tratamiento del reflujo silencioso combina medicamentos y cambios en el estilo de vida. Entre las principales medidas destacan el uso de inhibidores de ácido, antiácidos para proteger la mucosa, evitar alimentos irritantes, comer porciones pequeñas y no acostarse tras comer y reducir estrés y peso corporal.
En casos más complejos, los especialistas pueden realizar estudios como laringoscopía o monitoreo de pH para confirmar el diagnóstico.
El reflujo silencioso no solo afecta la calidad de vida, sino que puede comprometer funciones clave como la voz si no se trata a tiempo.






